Se le ha llamado el “Rey Midas de la gastronomía mexicana”, pero bien se le puede considerar un cocinero prodigio de los platillos mexicanos tradicional con toques de vanguardia internacional, pues apenas contaba con 22 años cuando empezó a cocinar el éxito de su restaurante Paxia, gracias a tres ingredientes en estado puro: ingenio, pasión y esfuerzo.

Daniel Ovadía seduce a sus comensales a través de la autenticidad de sus platillos, con recetas arraigadas en la más pura tradición de la cocina típica, y las presenta en formas que sorprenden a la vista y al paladar.  

Bajo su mando Paxia ha sido galardonado con varios premios, como el Star Diamond Award en 2008 y el 2009, y el International Restaurant & Hotel Award (que también se le otorgó a Paxia Santa Fe), como dos de los mejores restaurantes de la Ciudad de México, y el propio Ovadía ha ido acumulando reconocimientos y elogios por su atención al detalle en cada platillo; siendo considerado uno de los mejores cocineros en la actualidad.

Curiosamente, él se se siente cómodo hablando no de sus éxitos, sino de sus fracasos: “La gente no habla mucho de los fracasos, pero a mí me encanta, porque estos me han hecho ser quien soy pues me han enseñado algo, aunque también me han dolido”, asegura.

Reconoce que de 10 proyectos que ha iniciado, uno se ha logrado, lo cual nos dice que en su ADN incluye esa tenacidad y perseverancia característica de la nueva generación de mexicanos con una peculiar fortaleza de carácter para perseguir un objetivo hasta alcanzarlo. Elegido por el gobierno mexicano para representar a nuestro país en los festejos del Bicentenario de la Independencia en Malasia, a sus 32 años es director de Grupo Daniel Ovadía, conformado por cinco unidades de negocio: Restaurantes, Catering, Espíritus, Casa y Cocina y Estratagema Culinaria.  

Cuando él era pequeño, su familia, como muchas familias mexicanas, comía fuera los domingos. Regularmente en el Vips, y fue ahí donde sintió el embrujo de la cocina y, curioso, pedía a los garroteros que lo dejaran entrar para conocer la actividad que había tras sus puertas. Fascinado, desde entonces sintió la inquietud de adentrarse más en ese mundo y a fin de conocerlo a detalle, ya de joven trabajó como bodeguero, garrotero, mesero, barman y asistente del encargado de compras.

No heredó el gusto por la cocina, pero sí la pasión por la cultura mexicana, gracias a las pinturas de su abuela Celia, quien en sus lienzos reflejaba la esencia de las cocina mexicanas y sus alacenas. De sus padres, él dentista y ella publicista, aprendió a seguir su propio camino, dondequiera que este le llevara. Así que primero estudió economía en el ITAM, pero después la cambió por Administración.

Era inevitable que en algún punto coincidieran su pasión personal y su formación profesional, entonces se convirtió en emprendedor y en 2005 abrió las puertas de Paxia. Literalmente surgió de las cenizas, pues el joven empresario decidió que el inmueble que tiempo atrás había sufrido un incendio era el local ideal para lanzarse a la aventura gastronómica. No se equivocó. Once años de operación exitosa y la apertura de más de 10 establecimientos de diferentes conceptos le dan la razón.

Convertido en referente para una nueva generación de amantes del buen sazón, se atreve a tomar decisiones fuera de lo convencional, pero sin perder su esencia, más bien apelando a esta y a su ingenio.

Daniel Ovadía comparte el orgullo de su mexicanidad con Sidral Mundet, la bebida refrescante sabor manzana que ha logrado consolidarse y permanecer en el gusto de las familias mexicanas por más de un siglo. El joven chef de 29 años se apega a su filosofía de llevar a la mesa la cultura de comer a través de un replanteamiento novedoso y exigente de la experiencia, pero con un respeto absoluto por las recetas, los sabores y los ingredientes; en pocas palabras: ¡toma la sartén por el mango y cocina #AlaMexicana!