En nuestro país existe una gran diversidad de sabores que son característicos de cada región. De igual manera que el cabrito es sinónimo de Nuevo León, el pozole lo es de Guerrero o las quesadillas de queso de la Ciudad de México, hay bebidas que representan muy bien la zona a la que pertenecen.

Descubre la historia de Topo Chico, Sidral Mundet, Yoli y Joya, bebidas 100% nacionales que son parte de las casi 70 opciones que forman parte del portafolio de productos que te ofrecemos.

Del norte para México

El agua mineral y la sangría Topo Chico, así como las bebidas carbonatadas de sabores Joya, son clásicos con los que se refrescan en el norte de nuestro país. Estas bebidas, que tienen un gran arraigo en las familias, comparten su lugar de origen, aunque sus historias son distintas.

Por ejemplo, Topo Chico toma su nombre del famoso cerro que se localiza en Monterrey, Nuevo León, del que nace un manantial del cual se extrae esta famosa agua mineral.

Sobre este sitio existe una leyenda de cómo la hija del emperador Moctezuma bebió de sus cristalinas aguas para poder curarse de un mal que la aquejaba.

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Actualmente, tanto el agua mineral, como su exquisita sangría, son acompañantes obligados de los típicos asados en el norte de nuestro país, así como de las barbacoas de más de 30 localidades de Estados Unidos, a donde llegaron en 1990.

En el caso de Joya, nació en 1942 en la capital de Nuevo León y es reconocido por poseer una gran variedad de sabores frutales como: Fresa, Uva, Manzana, Mandarina, Durazno, Piña, Ponche, Sangría y Toronja.

Éstos han ido cambiando con el tiempo, de hecho se han agregado nuevas opciones y desapareciendo otras, pero siempre a partir de la aceptación de las personas.

Aunque en sus inicios sólo se podía encontrar en Nuevo León y en el norte de Tamaulipas, en 2004, cuando Joya se integró a la familia Coca-Cola, llegó a Coahuila y a algunos lugares de San Luis Potosí. Para 2005 ya se vendía en Sinaloa, Chihuahua y Baja California; luego en 2006 se expandió hacia Hidalgo y algunas zonas de Morelos y Puebla, logrando enamorar a todos con sus refrescantes sabores.

Sabor chilango

En la Ciudad de México tenemos el orgullo de haber visto nacer al inigualable Sidral Mundet, uno de los refrescos de origen mexicano más reconocidos en el mundo, ¡desde hace más de 100 años!

Esta deliciosa bebida creada en 1902 por el empresario español Arturo Mundet ha trascendido generaciones y hoy es ejemplo de lo bien hecho, del esfuerzo, la pasión y el ingenio de los mexicanos.

A su llegada a nuestro país, don Arturo comenzó a producir una bebida carbonatada que se realizaba como la clásica sidra española, creando así el sabor que distingue a Sidral Mundet.

Ahora, esta bebida se ha posicionado como la compañía perfecta para los más exquisitos platillos hechos #ALaMexicana, resaltando las delicias típicas de nuestra gastronomía en un maridaje perfecto.

Orgullo guerrerense

Ir a la playa de Acapulco y no mitigar la sed con un Yoli bien helado, ¡es imperdonable! Y es que resulta inevitable no relacionar al estado de Guerrero con esta representativa bebida sabor limón, pues en un inicio solo estaba disponible en el puerto y sus alrededores.

Este riquísimo refresco tuvo su origen en la ciudad de Taxco, en 1918, y en aquel entonces se llamaba ‘La Vencedora’. Claro que fue hasta 1933 que su dueño, Don Manuel Castrejón, decidió cambiarle el nombre y eligió el diminutivo con el que se refería a su hija Yolanda. Desde entonces se le conoce como ‘Yoli’.

Su delicioso sabor se ganó la aceptación de la gente del sur del país y, ahora, con casi un siglo de existir, esta refrescante bebida sin duda tiene un lugar muy especial en el corazón de los mexicanos.

Como podrás ver, los sabores mexicanos de la Industria Mexicana de Coca-Cola están llenas de tradición, arraigo e historia, aspectos que hoy en día seguimos cuidando para ofrecerte siempre la mejor calidad.

Cuéntanos, ¿cuál es tu favorita?