¿Pensabas que la voracidad era exclusiva de los carnívoros? Bueno, déjanos decirte que las piñas intentan digerir tu lengua cuando comes un bocado de esta fruta.

La piña contiene una enzima llamada bromelina que, básicamente, ayuda a digerir las proteínas y, sí, tu lengua y mejillas la pagan. Por ello, cuando comes piña se inflaman y adormecen -se siente escaldada-.

Claro que la capacidad de recuperación de la boca es lo suficientemente rápida como para que dicho efecto pase rápido y no te conviertas en una víctima de esta fruta voraz.

¿No se te quita? Bebe un poco de agua Ciel de nuestro portafolio de bebidas y verás cómo te ayuda.

¡Aún queda mucho por saber de las piñas y de la Industria Mexicana de Coca-Cola!