¿Ya te tomaste la selfie del día? ¿Cuántas veces tuviste que repetirla hasta que te gustara una foto? Bueno, que no estemos conformes con la forma en que aparecemos en las instantáneas es un fenómeno muy común y nos ocurre a todos, pues estamos tan habituados a cómo lucimos en nuestro reflejo en el espejo (el cual está al revés), que cuando nos vemos al derecho, no nos gusta.