La noche de brujas está cerca y prefieres no salir porque, aunque nunca hemos visto una, piensas que hay personas que controlan la magia oscura reviviendo muertos o abriendo portales para que los espectros regresen al menos un momento. Bueno, el miedo al Halloween se conoce como samhainofobia y, más allá de encerrarte, hay otras formas de darle la vuelta