¿Quién diría que una niña mexicana que jugaba con su kit de química de juguete crecería para lograr que la ONU declarara su empresa como salvadora del mundo? Esto, gracias al desarrollo de una molécula que elimina varios tipos de bacterias.

Ella es Gabriela León Gutiérrez, una bioquímica industrial mexicana, que ya forma parte de la historia porque su trabajo haría posible salvar la vida de todas las personas del planeta.

Superar un diagnóstico erróneo de cáncer en la pierna derecha, que la hizo pasar por dolorosas cirugías y múltiples complicaciones, la impulsó a dedicarse a la ciencia sin detenerse en su misión. “Mis papás me inculcaron el amor por México y también me enseñaron que si Dios, o quien haya sido te dio 10, hay que devolver 100 al país”, comparte

Así, su esfuerzo #ALaMexicana trascendió fronteras al crear una línea de desinfectantes que ayudan a detener pandemias, con la que colaboró para combatir un virus mortal en África.

“Cuando pudimos ayudar a Liberia a frenar la pandemia del ébola, fue el momento culminante de todo el esfuerzo de todo el equipo y de todas las personas que creyeron en nosotros. Logramos un impacto”, explica esta talentosa científica.


 

Una cruzada personal

A pesar de tener gran éxito, su vida también ha estado llena de sacrificios y golpes como el enfrentar el shock de ver a su pequeño hijo de dos años gravemente enfermo. Fue entonces que comenzó una búsqueda frenética entre sus proveedores de algo que eliminara los patógenos del entorno del pequeño. Pero no lo encontró.

“Cuando mi hijo se enfermó de rotavirus, supe que debía hacer algo diferente. Le dio gravísimo y no había medicamentos. ¿Cómo si yo hacia productos antibacteriales, no lo podía curar?”, recuerda Gabriela.

La frustración como mamá y como profesionista por no hallar lo que buscaba despertó su ingenio, comenzando la investigación y desarrollo de la nanopartícula que elimina toda clase de virus, bacterias, gérmenes y hongos.

Aunque no estaba pasando por un buen momento empresarial, pues había crisis tanto en el país como en el resto del mundo, ella decidió lanzarse con todo, valiéndose de fondos familiares, hipotecando y vendiendo todo lo que tenía a su alcance para lograr su objetivo: “Decidí invertir todo lo que tenía y mi hija de 4 o 5 años me dio su monedero como aportación. Me la tenía que jugar, si ella estaba creyendo en mí y veía el impacto de lo que yo hacía”.

De México, para el mundo

Y su esfuerzo ha valido la pena; Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional y el ex mandatario, Barack Obama, han reconocido su trabajo, pues como ella afirma “más allá de nuestras fronteras, somos ejemplo de lo bien hecho”.

“Los mexicanos tenemos que quitarnos ese concepto de que todos nos ven mal en el extranjero porque no es cierto. Tengo la fortuna de representar al país en varios lugares del mundo y me reciben con los brazos abiertos, me aplauden y no me cuestionan”, expone la bioquímica.

Así, con ese empuje que le da la gran pasión que tiene por lo que hace, cada día, desde su trinchera, Gabriela León Gutiérrez demuestra su valía #ALaMexicana y trabaja incansablemente para transformar este planeta en un lugar mejor para futuras generaciones.