El remedio para que los Godínez del mundo dejen de sufrir pesadez, cansancio y sueño después de comer -fenómeno conocido como “mal del puerco”-, es muy simple: comer lento, masticar bien y disfrutar la comida. O sea, ser parte del movimiento llamado slow food. 🍽

Además de evitar que la tarde sea un sufrimiento constante, realizar cambios en tu velocidad al comer hará que le des tiempo al cerebro de avisarte que has quedado satisfecho. Tu abuelita 👵🏻 siempre te lo ha dicho, es hora de hacerle caso. 🤓

Ya que no tendrás pesadez ni sueño, puedes disfrutar mejor el sabor del Café Santa Clara ☕ que compraste de camino a la oficina. ¡Qué mejor que pasar una tarde de eficiencia, buen sabor y concentración para sorprender a tu jefe! Hablando de buenas impresiones, ¿por qué no compartir con él/ella una Coca-Cola Sin Azúcar -al fin son de la misma compañía-? Tal vez no recibas un aumento, pero sí su agradecimiento.

Aún queda mucho por conocer de nuestro cuerpo y de la Industria Mexicana de Coca-Cola.