Antes del siglo X a.C., el limón no era usado como ingrediente en la cocina. De hecho, los griegos lo empleaban más para aromatizar el lino y protegerlo de las polillas; luego fue utilizado como remedio para tratar algunos males.

Los helénicos los sembraban para proteger sus cultivos de olivo de los parásitos y poco antes de la Edad Media, las plantas del limón eran usadas para cuestiones ornamentales. Sin embargo, las cosas cambiarían a lo largo de los siguientes 500 años, pues los italianos lo integraron a sus recetas. La primera cosecha importante para estos fines está registrada en Génova.

Hay que agradecer a Colón -que casualmente era genovés- que lo trajo a América, pues se convirtió en uno de los sabores favoritos del continente. ¿Qué sería del caldito de pollo y los taquitos sin el jugo de este cítrico? ¿Y qué decir de las bebida sabor limón? Aunque tenemos el refrescante sabor de Coca-Cola, somos afortunados de poder acompañar nuestros alimentos con un delicioso Limón&Nada (con 1% jugo de limón). Casualmente ambos productos son hechos por la misma compañía.

Aún queda mucho por saber de los limones y la Industria Mexicana de Coca-Cola.