En 1888, Gustav Eiffel 🤓 acudió al Ayuntamiento de Barcelona, que sería la sede de la Exposición Universal ese año para proponer la construcción de una estructura que llamara la atención e indicara dónde se encontraba el evento, pero a los encargados les pareció que la torre era extraña, cara y que para nada encajaría con el resto de la ciudad. 😔

El ingeniero civil no dejó que su ánimo decayera y seguro de que innovaría con su increíble torre, fue a visitar a los organizadores de la Exposición Universal de 1889, en París.

¿Y si un mexicano les hubiera propuesto el Ángel de la Ciudad de México? 🤔 En una de esas la Torre Eiffel habría terminado aquí. Ya saben, Don Porfirio quería convertir a la capital en París. Tendríamos desfiles de moda, la mejor repostería, hablaríamos francés y disfrutaríamos del amor, un croissant y una Coca-Cola Sin Azúcar, en lo alto de la estructura.

Porque la innovación en torno al sabor y la frescura no está peleado con el ambiente parisino.

Aún queda mucho por saber del mundo y de la Industria Mexicana de Coca-Cola.