Aunque su sabor ha sido igual desde 1886 desde que el farmacéutico John S. Pemberton creó la fórmula secreta más famosa del mundo, por accidente, lo que sí ha cambiado con el paso del tiempo son sus distintos envases que nos han acompañado a lo largo de estos 90 años de sabor.

Los empaques

En un principio Coca-Cola se vendía en una fuente sodas y sólo podía servirse en vasos. Ante este hecho, surgió la necesidad de comenzar a utilizar botellas para envasar y comercializar el producto. La primera botella de vidrio que se empleó fue la llamada botella Hutchinson pero era una solución poco funcional ya que se utilizaba un empaque genérico, que daba pie a que surgieran imitaciones de Coca-Cola.

Por eso en el año de 1913, se publicó una convocatoria para diseñar un envase único que pudiera ser reconocido fácilmente. Más tarde, la empresa Root Glass Company presentó la primera botella distintiva de la compañía: La botella Contour.

Pero, ¿en qué se inspiraron?

Algunos dicen que esta icónica botella está basada en la figura femenina de la época, otros dicen que en la silueta del grano del café. Lo cierto es que no hay persona en el mundo que no la reconozca, incluso rota o en la oscuridad.

En años recientes, con la llegada de nuevos materiales se ha continuado innovando en materia de empaques. Se han desarrollado nuevos envases tales como la lata y el PET, que han involucrado a los mexicanos en la cultura del reciclado. Además, el Sistema Coca-Cola lleva a cabo año con año diversas acciones de sustentabilidad con el fin de cuidar el ambiente 100% mexicana

¿Cómo llegó a México?

Lo cierto es que Coca-Cola no se convirtió en lo que es hoy en día en un abrir y cerrar de ojos, la compañía hizo un largo recorrido hasta convertirse en esa compañía que ha acompañado al mundo con su sabor único, refrescante y revitalizante..

Los felices años 20

Todo empezó cuando Harrison Jones, colaborador de Robert W. Woodruff, llegó a nuestro país para ver si podía introducir la bebida. En ese mismo año la Compañía otorgó la primera concesión de embotellado en México a Manuel L. Barragán originario de Monterrey quien fue socio fundador de Bebidas Mundiales, (que en enero del 2001 se convirtió en Embotelladoras Arca con la fusión de las tres más  importantes grupos embotelladores de Coca-Cola del norte del país, ARGOS, ARMA y PROCOR), y Herman H. Fleishman quien fundó La Pureza, conocido hoy en día como Grupo Tampico.Transcurrían los meses y Coca-Cola avanzaba a pasos agigantados, por lo que  1927 dos nuevos empresarios se sumaron al equipo: Emilio Arizpe Santos en Coahuila en Embotelladoras Arca, y Roberto Ruiz Obregón quien gracias a su enorme visión fundó El Grupo Fomento Queretano (FOQUE). Pero no fue sino hasta 1929, cuando Coca-Cola llegó a la Ciudad de México a través de Grupo Mundet.

El gran paso de Coca-Cola

Arturo Mundet abrió una empresa embotelladora llamada Artículos Mundet para Embotelladoras S.A., que se convirtió en una de las más importantes del continente. Sobre todo por la introducción de lo que hoy conocemos como “corcholata”, para después comenzar su propia bebida hecha a base de jugo de manzana, el Sidral Mundet. Tiempo después Grupo Mundet pasaría a ser parte importante de la familia Coca-Cola FEMSA.

A Guadalajara llegó por medio de la Embotelladora La Favorita de la mano de Carlos García Arce  iniciando así lo que conocemos como Grupo Continental quien hoy en día se ubica entre los 12 principales embotelladores de Coca-cola en el mundo y cuenta con 7 centros de producción y distribución, 3 centros de producción, y 73 centros de distribución ubicados en las poblaciones más importantes de los estados de Aguascalientes, Coahuila, Colima, Durango, Jalisco, San Luis Potosí y Zacatecas.

Los años 30

En 1931, la bebida llegó a la ciudad de Mérida, abriendo camino a lo que hoy es Grupo Peninsular o Grupo Bepensa.Pero no fue sino hasta 1938 que se creó la primera empresa subsidiaria de The Coca-Cola Export Corporation,  pasaba el tiempo y pese a la inestabilidad económica que se vivía en el país Coca-Cola seguía creciendo, esta vez serían Cuernavaca y Colima las ciudades que tendrían nuevas embotelladoras, que años más tarde formarían la Coordinación Industrial Mexicana, S.A. (CIMSA) fundado por Don Antonio Rivera Venegas y la Embotelladora de Colima gracias a la familia Brun, esta última fue la primer planta en América Latina en embotellar Fanta.

El México bohemio de los años 40

En esta época se comienza a apostar por los diversos medios publicitarios: programas de radio, carteles, desplegados de prensa, decoración de comercios, etc. Y la compañía estaba en uno de sus mejores momentos, razón por la cual se creó en México la primera Planta de Concentrados fuera de los Estados Unidos.

Se instalaron bodegas en las ciudades más importantes y se multiplicó la capacidad de distribución de las plantas. Para ese entonces ya había 53 plantas embotelladoras, contando las recién integradas Embotelladora del Nayar gracias a Don Joaquín Fernández Suárez y otros accionistas y Bebidas Refrescantes de Nogales.

Suena fácil decir 90 años, pero han sido posibles gracias al trabajo permanente de la Industria Mexicana de Coca-Cola de dejar un legado de bienestar en el país. Hemos formado parte de la vida de muchas generaciones de mexicanos y queremos seguir compartiendo momentos especiales con muchas más.

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