La filosofía de Coca-Cola no es solo refrescar al mundo sino también inspirar momentos de optimismo y felicidad a través de acciones que dejan huella sobre todo en aquellos que más lo necesitan. Es por eso que como cada año, Fundación Coca-Cola compartió la magia de ser niño el Día de Reyes.

Esta acción es una iniciativa que ha ido creciendo año con año y en este 2016 se recolectaron más de 4,512 juguetes para llevarlos a niños de albergues y escuelas rurales que esperan con ilusión, divertirse con algo tan fundamental como es el juego.

¡Por el valor de ayudar!

Desde hace más de 16 años esta iniciativa ha logrado dibujar más de 45,000 sonrisas en los rostros de los niños y niñas de diferentes comunidades a través de una campaña anual en donde diferentes instituciones y algunos colaboradores de la compañía, mejor conocidos como el Grupo Champions entregan juguetes.

Este 2016 todo lo recolectado se entregó en las localidades de Santiago Teneraca en Durango, Santiago Ixtayutla en la región de Oaxaca, Linda Vista y El Nayar en Nayarit y en Yucatán, así como en diferentes comunidades de la Sierra Tarahumara en Chihuahua. Cabe recordar que en estas comunidades también se lleva a cabo el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha del Agua, que es otra iniciativa de Fundación Coca-Cola.



“Para Fundación Coca-Cola esta campaña  de entrega de juguetes en Día de Reyes, es muestra de que gracias a la suma de esfuerzos podemos llevar alegría a miles de niños y sus familias que viven en lugares lejanos, para que disfruten de esta fecha tan emblemática”, dijo Vivian Alegría, Directora de Asuntos Comunitarios y Fundación Coca-Cola. “Año con año buscamos llegar a más lugares Y ampliar las alianzas para multiplicar el impacto positivo de esta actividad”.

Acciones que cambian vidas

Este tipo de acciones beneficia a los niños de los albergues escolares indígenas, ahora Casas del Niño Indígena como parte del trabajo conjunto que se realiza con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas  (CDI).



Además, el esfuerzo entre Fundación Coca-Cola y la CDI también ha permitido rehabilitar 87 albergues escolares en el país beneficiando a más de 18,000 niños a través de la reconstrucción de dormitorios y reparación de cocinas, instalaciones eléctricas e hidráulicas, así como la construcción de aulas de usos múltiples con salas de cómputo y bibliotecas.

Para Karina Carranco, Asistente de Cuentas Clave y Mercadotecnia a nivel global ser parte de esta actividad se describe así: “no he encontrado nada más gratificante que recibir una sonrisa y el agradecimiento de un niño cuando recibe una bolsita con comida o algún juguete. Son pequeñas acciones que no sólo alimentan el  alma, sino que estoy segura harán una gran diferencia en este mundo a la larga. Si puedes, ¡regálate la oportunidad de cargar tu año de bendiciones y felicidad!”.



Es con programas sociales de este tipo que la Industria Mexicana de Coca-Cola busca beneficiar a más personas en materia de educación, empoderamiento de la mujer y salud, bajo la filosofía de invertir con responsabilidad social para generar progreso y fomentar el desarrollo integral de México.

Sueños hechos realidad

Rosy Magaly Tuz Holl del albergue Tixcacalcupu de Mérida, Yucatán nos dice, “invitamos a todos los que quieran venir acá a la Casa del Niño Indígena, es muy recomendable porque es una casa hermosa, te dan de todo, no te va a faltar nada, solo es cuestión de hacerle caso al personal del albergue”.

Si quieres conocer más testimonios como el de Rosy y percibir la alegría en sus rostros ve este video y redescubre la importancia de apoyar para hacer la diferencia, justo como lo hace Coca-Cola desde hace 90 años.