Para muchos, la infancia es sinónimo de jugar. ¿O quién no recuerda cómo se disfrutaban las tardes o fines de semana de convivencia sin interrupciones con los amigos, primos o hermanos?

Que a un niño le encante jugar no es casualidad. De hecho, para los pequeños, esta actividad es igual de necesaria que dormir o comer, de acuerdo a Stuart Brown, uno de los investigadores más reconocidos que ha dedicado su vida a estudiar la importancia del juego en los seres humanos.

Incluso ha comparado el juego con el oxígeno en su libro "Play: How It Shapes the Brain, Opens the Imagination, and Invigorates the Soul (Jugar: cómo forma el cerebro, impulsa la imaginación y anima el alma)", en el que explica que todos los animales lo practican en su vida diaria y juega una parte importante en el proceso de supervivencia.

Además de usar la imaginación, cuando los niños juegan, desarrollan su capacidad de interacción con los demás y aprenden sobre cooperación, justicia y negociación en el momento en el que llegan a acuerdos sobre las reglas del juego.

La hora de hacer amigos

Cuando los niños tienen de cuatro a seis años empiezan a participar en el juego mutuo, en donde aprenden a escuchar los puntos de vista de los demás niños para incorporarlos en sus dinámicas de imaginación. Y esta acción es una de las bases para formar el complejo proceso de la amistad que nos acompaña a lo largo de nuestra vida.

En edad escolar, los estudiantes que practican el juego físico tienen mejores resultados en su desempeño académico y quienes tienen más de 15 minutos de receso al día para jugar muestran un mejor comportamiento en clase que los que no lo tienen.

Además, este divertido proceso ayuda a resolver conflictos, ya que es una herramienta que nos permite crear nuevas redes neuronales para conciliar dificultades cognitivas. Y es que cuando jugamos, aprendemos a afrontar los dilemas de una manera más creativa.

 

Jugando con Coca-Cola

Comprometido con el crecimiento de la sociedad, Coca-Cola ha habilitado nueve ludotecas en la Ciudad de México, Mazatlán, Tampico, Puebla, Zapopan, Mérida y Tuxtla Gutiérrez, donde cerca de 350 niños pueden jugar diariamente luego de recibir sus terapias médicas.

En conjunto con Fundación CIE y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Fundación Coca-Cola promueve que la niñez mexicana disfrute del juego de manera segura, aprenda de él y de esta manera, reciba un desarrollo integral a partir de estas actividades en instalaciones de primer nivel.

Comprometidos por contagiar sonrisas, la compañía promueve la educación como una pieza clave en el desarrollo sustentable de las comunidades en donde tiene presencia.

Desde su fundación, Coca-Cola ha participado en iniciativas que generan actitudes solidarias y que fomentan la educación, los derechos humanos, la cohesión social, la igualdad de oportunidades y en el caso de estas nueve ludotecas, la oportunidad de jugar para impulsar el desarrollo integral de miles de mexicanos.