Por: Muhtar Kent

Siempre he creído que las mujeres deberían tener acceso a todas las oportunidades posibles para aprender, crecer y triunfar. Sin embargo, antes de participar en el Women’s Forum Global Meeting 2016 en Deauville, Francia el año pasado, me cuestioné algo que a menudo me preguntan los demás: “Muhtar, ¿por qué eres feminista?”.

Mi respuesta tiene dos razones: en primer lugar, porque trabajar para fomentar la igualdad de género es lo correcto. Y segundo, y más práctico, porque también es bueno para los negocios y el desarrollo económico y social de todo el mundo.

Sabemos que aunque las mujeres han ganado terreno en las últimas décadas, todavía hay un largo camino por recorrer para alcanzar la verdadera igualdad de género.

A nivel mundial, debemos avanzar hacia la equidad de las mujeres y el empoderamiento económico no sólo porque es lo correcto, sino porque este avance en conjunto mejorará la vida de millones de mujeres y sus familias, al igual que de comunidades y naciones.

Como líder en los negocios, estoy convencido que nuestra Compañía no puede alcanzar un potencial pleno, a menos que reclutemos, contratemos, desarrollemos y logremos que las mujeres permanezcan con nosotros, ya que son parte de un equipo de trabajo diverso y multicultural.

La lógica nos dice que cualquier organización va directo al fracaso si no aprovecha la experiencia y el conocimiento de la mitad de la población mundial. Por ello, en Coca-Cola seguimos avanzando en atraer y retener a más mujeres como líderes y colaboradoras, ya que además representan una gran parte de la población que consume nuestros productos.

Pese a que trabajamos en este sentido, sabemos que podemos hacer más y, por eso, nos estamos aplicando en múltiples frentes para lograrlo. Por esta razón, este año en Estados Unidos, ofreceremos a las mamás (y papás) más tiempo pagado de su jornada laboral cuando un niño nace o es adoptado. Esto brindará mayores beneficios para los nuevos padres y a nosotros nos permitirá construir un equipo de trabajo más fuerte (con las mismas personas) en los próximos años.

A nivel macro, los beneficios de fortalecer la equidad de género en la industria también se ven reflejados en las comunidades y las naciones. Una y otra vez, los estudios han encontrado una correlación directa entre el empoderamiento de las mujeres y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el crecimiento del negocio, la sustentabilidad, la mejora de la salud humana y otros impactos positivos.

Sin embargo, este resultado no nos sorprende, dado que las mujeres invierten el 90% de sus ingresos en sus familias y comunidades.

Hoy, las mujeres representan la fuerza económica más dinámica y de más rápido crecimiento en el mundo, además de que controlan más de 20 billones de dólares en el gasto mundial. Eso significa que tienen un impacto económico 50% mayor que el de Estados Unidos y más del doble de las economías de China e India juntas.

En Estados Unidos, las empresas creadas por mujeres ahora representan casi 3 billones de dólares del PIB. De hecho, si las mujeres estadounidenses fueran medidas como un país separado, representarían la quinta economía más grande del mundo.

Es por eso, que Coca-Cola está colaborando con otras empresas y agencias públicas para ayudar a crear más oportunidades para las mujeres empresarias a través de 5by20, una iniciativa global que permitirá capacitar a 5 millones de mujeres empresarias en el transcurso de esta década.

Este programa ha permitido que hasta finales de 2015, 1.2 millones de mujeres empresarias hayan obtenido un mejor acceso a la formación, tutoría y préstamos comerciales.

A nivel personal, he aprendido algunas de las lecciones más valiosas viendo la vida de mi madre, mi esposa y mi hija, así como de profesoras, compañeras de clase y compañeras de trabajo; por lo tanto, quiero animar a cualquiera que piense que no tiene una participación real en su empoderamiento, para que considere el mundo que quiere para sus familiares, amigos y colegas.

Hombres, ¿no queremos que las mujeres y las niñas que conocemos y respetamos tengan todas las oportunidades de aprender, crecer y tener éxito?

Si la respuesta es sí, debemos hacer oír nuestras voces en defensa de la igualdad de las mujeres y su empoderamiento económico. En otras palabras, nosotros también necesitamos ser feministas, lo que resultará en un mundo mejor para todos nosotros.