Los huesos son el soporte de nuestro cuerpo, el esqueleto está conformado por 206 piezas y, además de sostenernos de pie, y permitirnos realizar múltiples funciones, protege algunos de nuestros órganos internos, por lo que es importante darle el cuidado adecuado. ¡No esperes más para fortalecerlo!

De acuerdo al Centro Nacional de Información de Osteoporosis y las Enfermedades Óseas para mantener la salud de tus huesos es necesario que: practiques alguna actividad física, consumas alimentos ricos en calcio y vitamina D, te expongas a la luz solar, además de que evites las bebidas alcohólicas y fumar.

Consiente a tus huesos con ejercicio

¿Quieres presumir de huesos fuertes? Entonces necesitas contar con una mayor densidad ósea, que es la medida de la cantidad de minerales (calcio y fósforo) que contienen los huesos, tener una adecuada densidad ósea se traduce en tener huesos fuertes y resistentes. Para lograrlo necesitas practicar de manera regular el tipo de ejercicio en el que sostengas tu propio peso.

Bailar, caminar, levantar pesas, correr, subir escaleras, practicar senderismo o jugar tenis son algunas de las divertidas actividades que puedes elegir de acuerdo a tu estilo de vida y que podrían influir en la resistencia de tus huesos.

¿Te hemos dicho que con estos tipos de ejercicio, además podrías aumentar tu fuerza muscular, coordinación y equilibrio? Como ves, ¡todo tu cuerpo gana! Lo que repercutirá positivamente en tu organismo y, finalmente, en tu salud.

El dúo perfecto: calcio y vitamina D


Además  de que te permite mantener tus huesos sanos, el calcio  te ayuda en la coagulación de la sangre, el buen funcionamiento del sistema nervioso, la relajación y contracción muscular; y a mantener un  ritmo cardiaco adecuado.

Según información del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos, la cantidad recomendada de calcio por día varía entre 200 miligramos para los bebés de hasta 6 meses de edad; 700 miligramos para los niños de 1 a 3 años; y entre 1,000 y 1,300 miligramos para personas de entre los 4 y 70 años de edad.

Para que te des una idea, si consumes un vaso de leche entera Santa Clara, que contiene 287 miligramos de calcio y  una porciones de 30 gramos de queso panela Santa Clara, que aporta 138 miligramos de este nutrimento, estarías consumiendo más de 400 mg de calcio.

¿Sabías que en México, las tortillas de nixtamal son una muy buena fuente de calcio?

Como te debes imaginar, la principal fuente de calcio proviene de productos lácteos, como la leche, el queso y el yogurt; sin embargo, también lo puedes encontrar en verduras de hojas verdes, frijoles, sardinas, nueces y almendras.

La vitamina D participa en la absorción del calcio y fósforo, necesarios para la formación de los huesos,  se obtiene principalmente por la exposición de la piel a los rayos del sol, aunque también la podemos obtener de algunos alimentos como el salmón, atún, hígado y huevo. Esta vitamina es necesaria para evitar el raquitismo que, de acuerdo a un artículo de la Secretaría de Salud, se produce al existir una deficiencia de ésta.

La formación de los huesos comienza durante el crecimiento fetal y la densidad mineral ósea máxima se alcanza entre los 18 y 30 años.  Es por esto que es muy importante consumir buenas fuentes de calcio, hacer ejercicio y exponerse al sol desde la infancia.

Ahora, nuestro cuerpo genera esta vitamina cuando nos exponemos al sol, por lo que es recomendable realizar caminatas breves todos los días.  ¿Ya estás listo para empezar a fortalecer tus huesos?