Posiblemente tu rutina inicia con levantarte, alistarte, desayunar y partir hacia el trabajo. Si eres de los que no conducen: ¡te tenemos una buena noticia! A pesar de que el traslado en transporte podría ser un tanto tedioso, manejar es todavía mucho más estresante y perjudicial para la salud mental y física, como se menciona en un estudio de la Universidad McGill que responde cuál es el tipo de viajero que acumula mayor tensión. ¿Qué te parece?

Otra ventaja de no ir tras el volante es que puedes hacer uso de ese tiempo mientras llegas a tu destino, de esta manera serás más eficiente mientras te encuentras en tus viajes diarios.

No olvides mantenerte informado de lo que ocurre a lo largo de tu ruta, por si es necesario cambiarla de forma que no pases más tiempo del necesario en camino: opta por leer los periódicos (que muchas veces avisan de marchas y ofrecen rutas alternas), el sitio web de tu preferencia o mediante redes sociales.

Por otra parte, Willem Van Zyl, coach de productividad, indica que es muy útil hacer una lista de tareas pequeñas y/o pendientes que se pueden hacer sin importar dónde te encuentres, por ejemplo:

  • Revisar el correo electrónico y contestar mails.
  • Planificar el día y/o semana.
  • Hacer algunas llamadas telefónicas.
  • Leer, escuchar música, audiolibros, o podcasts.

Si estás tratando de construir un hábito o aprender algo nuevo cualquier habilidad el tiempo que pasas en el transporte público es también una gran oportunidad.

“La lectura siempre va a ser una de las mejores maneras de pasar el tiempo”, menciona Mike Clayton, experto en productividad y autor de “How to Manage Your Time” (Cómo aprovechar tu tiempo). Así que un libro o los documentos del trabajo pueden ser absorbidos por ti a lo largo del traslado.

En tanto que la emprendedora y escritora Nela Canovic aconseja usar el tiempo que pasas en el autobús o metro en trabajar para llevar a cabo algún sueño o meta; por ejemplo, si deseas conseguir un trabajo que sea acorde con tus valores e ideales, puedes comenzar con:

  • Renovar tu currículum.
  • Buscar nuevas opciones.
  • Crear un perfil en sitios dedicados al networking.

También se vale invertir los minutos u horas en realizar algún tipo de pasatiempo, dibujar, escribir, o tejer, entre otros. Con ello, tus habilidades podrían aumentar y llegarás de un mejor humor a la oficina o escuela.

Inclusive el psicólogo Jonathan S. Kaplan dice que es posible meditar mientras se viaja en el transporte público. Sin embargo, antes de hacerlo hay que verificar estar en un entorno seguro, posteriormente poner el temporizador de tu reloj o smartphone, esto con la intención de no pasarse de parada. Los pasos para lograrlo son:

  • Sentarse con los pies apoyados en el suelo y sin cruzar las piernas.
  • Tener una postura recta y relajada.
  • Con los ojos abiertos, descansar la mirada en el suelo.
  • Respirar de forma profunda a través de la nariz.

Concentra tu atención en las sensaciones de tu cuerpo, tu respiración, o en el número de paradas  del transporte antes de llegar a tu destino.

Al finalizar recuerda tomar un momento para hacer una pausa y hacer conciencia de tu meditación.

Como verás, existen muchas formas de aprovechar tus traslados por la ciudad, desde aprender nuevas cosas, saludar a la familia o amigos, hacer la lista del súper, adelantar parte de tus labores y hasta buscar tu paz interior, entre otros.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola nos sumamos a tus ganas de adoptar un estilo de vida saludable, por lo que te ofrecemos nuestro portafolio de productos para que elijas aquellos que más se adapten a ti y te acompañen a lo largo de tus recorridos, encontrarás desde agua, hasta bebidas bajas o sin calorías.

Aprovecha mejor tus traslados y únete a una comunidad que aprovecha cada minuto para construir con #YoMeSubo el México que todos queremos.