Los alimentos no solo nutren a nuestro estómago, también lo hacen con nuestro cerebro. El psicólogo Alfonso Méndez Alegre, especialista del Instituto Centta explica que en este órgano vital se genera nuestra alegría, tristeza, depresión, cansancio o nerviosismo, por ello es indispensable alimentarlo adecuadamente, ya que a partir del tipo de comida que ingerimos se podría determinar nuestro estado de ánimo.

Por ejemplo, para toda alimentación saludable los carbohidratos son esenciales porque brindan energía, por lo que una ingesta deficiente de frijol, alubias, legumbres, zanahoria, espárragos, maíz, nueces o arroz puede provocar hipoglucemia, es decir disminución de glucosa en la sangre, que si es duradera, podría derivar en cansancio, irritabilidad, falta de atención o nerviosismo.

Por su parte, las proteínas ayudan a generar neurotransmisores, entre ellos la serotonina que se encarga de que tengamos un descanso profundo y felicidad; así que si quieres consumir antidepresivos en los alimentos, puedes comer pavo, salmón, huevo, avena, plátano, fruta seca y queso cottage.

Las vitaminas también son sumamente esenciales, como la E, que está en las avellanas, almendras, semillas de girasol, papaya, aceitunas, calabaza, aguacate, hojas de mostaza y chabacanos; su consumo podría ayudar a evitar la pérdida de memoria, demencia y enfermedades del sistema nervioso.

El consumo de vitamina B ayuda a mantener estable al sistema nervioso y la densidad del cerebro, por lo que si no comemos alimentos ricos en esta vitamina nos podríamos sentir irritables, con falta de memoria y concentración. Combate estos estados de ánimo con huevo, carne de res, pollo, con verduras de hoja verde oscuro, además de nueces, pepinos, mariscos y cereales fortificados.

Los efectos de estos alimentos en el organismo impactan positivamente en nuestro estado de ánimo; aunque los estímulos dependen de cómo reaccione cada persona con uno u otro nutrimento.

El refuerzo de un alimento saludable y buen ánimo

Los nutrimentos que comemos influyen en nuestro estado de ánimo, al igual que compartir la mesa. De acuerdo al estudio: “La importancia de comer en compañía”, realizado en México en el año 2013, 95 de cada 100 personas prefieren comer con amigos o familia porque pueden celebrar logros, producir liberación emocional y reforzar el vínculo con las personas a través de la risa.


De igual forma, ocho de cada 10 personas dijeron que la comida: “sabe más rica porque se comparte con otros”. El 90% de los mexicanos afirmó que comer en compañía les permite divertirse y reírse más; el 85% dijo que les ayuda a compartir logros personales y profesionales; mientras que el 84% opinó que comer acompañados los hizo sentir escuchados, lo que mejora notablemente la confianza en uno mismo y, por ende, la felicidad. Además, comer acompañados enaltece la hospitalidad, alegría y el sentimiento apapachador que tenemos los mexicanos y nos hace evocar momentos vividos anteriormente que crean vínculos especiales que desencadenan momentos que no se olvidan.

A ti, ¿cuáles alimentos te evocan momentos especiales?