Después de un día pesado, lo único que quieres al llegar a casa es disfrutar de un merecido descanso, lejos del ajetreo laboral y el estrés, así que para relajarte nada como tomarte un té.

Esta bebida ancestral cuenta con diversas historias sobre origen, una de ellas en China, atribuida al emperador Sheng Nung hacia el 2737 años a.C. Sin embargo, el té se volvió popular bajo la dinastía T'ang (618-907) con Lu Yu, un monje budista que realizó el primer compendio sobre esta infusión, el Ch'a Ching (Clásico del té). Posteriormente, otro monje, Yeisei, lo llevó a Japón donde nacio la ceremonia en torno a este líquido.

Después se propagó por toda Asia; para luego llegar a África (Marruecos y Egipto, luego de pasar por Turquía) y en el siglo XVII, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales lo importó a Europa, posicionándose como toda una tradición para los ingleses y franceses.

Y es que además de su variedad de sabores, el té es conocido por tener múltiples beneficios. De acuerdo con Harvard Health Publications, esta bebida contiene sustancias como los polifenoles y los antioxidantes que pueden contribuir a disminuir los riesgos de enfermedades del corazón y cáncer.

Asimismo, podría cumplir con la función de relajarte y reducir los efectos nocivos del estrés, tal como se indica una investigación de University College London.

Otra de las ventajas del té es que tienes opciones para escoger, cada uno con su propia apariencia, sabor y aroma, los cuatro principales son:  el verde, negro, blanco, y el rojo.

¿Cómo lo preparo?

A pesar de que cada té tiene una manera específica de preparase (temperatura, cantidad, tiempo de hervor y material de tetera), existen reglas en general que es bueno seguir como:

  • Asegúrate de que tu tetera u olla esté limpia.
  • Calienta tu recipiente haciendo girar una pequeña cantidad de agua hervida.
  • Emplea una cucharadita de té por persona.
  • Usa agua fría para hacer un té verde, de esta manera se oxigena y desarrolla su sabor; la temperatura ideal es menos de 70 °C, y el tiempo va de dos a tres minutos.
  • Para el té negro, sólo vierte sobre la mezcla el agua recién hervida de 90 a 85 °C.
  • El agua para el té rojo debe ir de los 80 a 85 °C y el tiempo de tres a seis minutos.
  • Si quieres un té más dulce puedes agregar una mezcla frutal en tu base (té negro, rojo, verde o blanco).
  • Para el té en bolsa lo ideal es dejarlo reposar durante dos y medio a tres minutos. A continuación, si gustas añadir la leche o unas gotas de limón.
  • Se recomienda para una bebida homogénea y cremosa usar mitad de leche y mitad de té.

Un tip de Malcolm Ferris Lay, experto en la materia, es utilizar hojas sueltas, hervirlas con agua filtrada y fijarse en el color como indicador de la profundidad y calidad del sabor.

¡Refresca té!

Ahora que ya sabes estos pasos puedes disfrutar de una deliciosa taza de té, o seguir la recomendación de David Barenholtz, fundador y CEO de American Tea Room, aconseja elaborar el té con hojas sueltas y que sea el doble de fuerte, ya que en frío se diluye fácilmente.

Tras hervirlo, lo siguiente es colarlo y verterlo en un vaso con bastante hielo. Para un sabor suave y refrescante los frutales son la mejor opción. Finalmente puedes endulzarlo con un poco de azúcar o limonada; Barenholtz sugiere también el jugo de granada como alternativa.

Ahora, en caso de calor extremo tal vez quisieras optar por una variante fría, puedes gozar de una bebida que contiene té como Fuze Tea.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola te damos las opciones para que tú elijas la bebida que más se adapta a tu estilo de vida, por lo que ponemos a tu disposición nuestro portafolio, que incluyen desde aguas, hasta bebidas bajas o sin calorías. Como el mencionado Fuze Tea que también cuenta con una versión light para aquellas personas que buscan mantener un equilibrio energético.

Sé parte de una comunidad que no se queda quieta y que elige adoptar un estilo de vida saludable lleno de sabor con #YoMeSubo.