Ante un estilo de vida cada vez más sedentario, en el que solemos estar sentados largas horas por nuestros estudios o trabajo, parecería que entre la prisa, se nos ha olvidado caminar.

No es que sea una situación exclusiva de México, ya que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de actividad física es un problema que atañe a todo el mundo: al menos un 60% de la población global no practica la actividad necesaria para obtener beneficios en su salud y la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en la mortalidad mundial.

Paso a paso hacia el cambio

Caminar puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades como la hipertensión, cardiopatía coronaria, diabetes, cáncer de mama, mejorar la salud ósea, ayudar a tener un mejor control de peso, fortalecer la memoria y el sistema inmunológico, mejorar la oxigenación de la sangre, reafirmar los músculos, a dormir mejor y te pone de buen humor, disminuyendo, en cierta medida, el que sufras alguna depresión.

Sobre el control de peso, estudios como el de la London School of Economics and Political Science, afirman que caminar rápido incluso puede hacer que se pierda más peso que al correr.


¿Cuánto es lo mejor?

Para saber cuánto es necesario caminar para que se beneficie tu organismo, las recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren:

Que los niños caminen o hagan alguna actividad física de mayor intensidad por 60 minutos diarios.

Mientras que los adultos tendrían que caminar alrededor de 150 minutos semanales, esto es, un poco más de 20 minutos todos los días. O bien, si planean hacerlo de lunes a viernes, sería alrededor de 30 minutos.

Antes de que te preguntes de dónde vas a sacar esa media hora diaria y pensar en tus miles de pendientes, te tenemos una buena noticia: no es necesario que hagas tu actividad física por 30 minutos seguidos. Es decir, puedes caminar a lo largo del día durante tus actividades diarias en pequeñas dosis.

Divide tus sesiones en bloques 10 minutos e incorpóralas en tu día a día: ¿puedes tomar las escaleras en lugar de subir el elevador? ¡Hazlo!

Si tu lugar de destino está a un par de cuadras, opta por caminar y deja a un lado tu coche. O podrías bajarte del camión una o dos paradas antes de tu destino y hacer el trayecto a pie.


A caminar se ha dicho

Si entre tus propósitos de 2016 incluiste hacer más ejercicio, la caminata es lo tuyo. De hecho, caminar es la puerta de entrada a otros deportes, o bien, puede ser una actividad completa en sí misma.

Para empezar, al tener un par de meses de no moverte, lo primero que tienes que hacer es estirar tus músculos y caminar el primer día por 10 minutos. ¿Te sentiste bien? El siguiente día puedes aumentar cinco minutos más o caminar un poco más rápido.

Si lo tuyo es competir, anota en una lista o baja alguna aplicación que marque el tiempo que le dedicaste al día a tu caminata, para ir venciendo tus propios tiempos o distancias.

O si prefieres simplemente sentirlo, camina mientras ves a tu alrededor, respira profundo y observa el ritmo y los latidos de tu cuerpo, así beneficiarás al bienestar de tu organismo y alimentarás tu espíritu.