¿Te encanta el chocolate, las galletas y los pasteles? Definitivamente, no eres el único, ya que nuestro amor y preferencia por lo dulce por encima de toda la gama de sabores es un instinto de los seres humanos.

En palabras de la doctora Ruth Pedroza, reconocida investigadora  de la ciencia de los alimentos, es al observar esta preferencia que múltiples empresas productoras de alimentos y bebidas han buscado brindar un deleite a nuestro paladar a través de los edulcorantes, ingredientes que se añaden para dar un sabor dulce y que se divide en dos grupos: los calóricos y los bajos en calorías o no calóricos.

De acuerdo al Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar, los edulcorantes calóricos comprenden desde azúcares como la fructosa y glucosa hasta el azúcar de mesa, melaza, miel, agave y jarabe de maíz. Igual que la mayoría de hidratos de carbono, contienen 4 calorías por gramo y su función principal es suministrar energía al cuerpo, especialmente al cerebro.

Pueden ser consumidos con moderación como parte de una dieta correcta y en combinación con la actividad física regular para mantener tu equilibrio energético.

Por su parte, los edulcorantes bajos en calorías o no calóricos son cientos de veces más dulces que el azúcar, lo que hace que contengan muchas menos calorías. Dentro de esta clasificación están el aspartame, la sucralosa, la sacarina y estevia, que son ideales para las personas que están cuidando el consumo de hidratos de carbono, quieren tener un mejor control sobre las calorías que consumen y quieren disfrutar del sabor dulce.

Derribando mitos del aspartame

Existen muchos mitos respecto a los edulcorantes, especialmente sobre los no calóricos, como por ejemplo, el aspartame. Tanto es así que de acuerdo a una encuesta que hizo The British Nutrition Foundation a 2,000 personas, los resultados arrojaron que el 30% de los encuestados creían que al ser sustancia química, el aspartame no era seguro, lo cual es totalmente falso.

Algunas publicaciones incluso han afirmado que los edulcorantes no calóricos pueden producir cáncer y otras enfermedades, aseveración que ha sido desmentida de acuerdo a estudios del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, que con evidencia científica ha demostrado que os edulcorantes no calóricos, no están relacionados con el riesgo de cáncer en los seres humanos.

La doctora Ruth Pedroza también explica que estos edulcorantes pertenecen al grupo de aditivos permitidos por el Código Alimentario fundado por la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo a información del Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar, los edulcorantes no calóricos son seguros para ser consumidos por toda la población, incluidos niños, diabéticos y mujeres embarazadas y lactantes sin efecto nocivo a la salud.

Sólo hay que aclarar que en el caso de las futuras mamás, la sacarina no se recomienda. Según las Guías Alimentarias para mujeres embarazadas de Estados Unidos, las embarazadas deben evitar consumir alimentos ó bebidas con sacarina; ya que la sacarina puede quedar como residuo en el tejido fetal. 

Y sobre el consumo estimado, la Biblioteca de Análisis de Evidencia de la Academia de Nutrición y Dietética, menciona que en Estados Unidos, el nivel más alto de consumo de aspartame entre personas adultas es inferior a 15 miligramos por kilo de peso corporal, esto es menos de un 30% de la Ingestión diaria admisible (IDA), que es 50 miligramos de esta sustancia por kilo de peso corporal.

En la misma línea, la doctora Ruth Pedroza afirma que el consumo diario promedio de energía  de los mexicanos rebasa las 3 mil calorías, cuando se requieren alrededor de 2 mil, por lo que los edulcorantes no calóricos nos podrían ayudar a bajar este sobreconsumo de calorías.

Como puedes ver, el aspartame, estevia y todos los edulcorantes no calóricos son seguros y su consumo se puede ajustar a cada estilo de vida, además de que son muy útiles cuando se quiere tener un mejor control en el consumo de calorías.