Por fin has decidido comer mejor. Con el verano encima, sigues con tu propósito de establecer una dieta correcta que te permita consentir a tu organismo y mantenerte saludable. No se trata de comer menos, como algunos pensarían, sino de identificar qué tipo de alimentos son los adecuados para tu organismo y saberlos distribuir durante el día.

¿A qué nos referimos con distribuir? A que es mucho mejor consumir cantidades moderadas de alimento de manera frecuente que hacer tres comidas abundantes en un día y para eso las colaciones juegan un papel primordial.

Ni los especialistas en nutrición y tampoco,  un estudio publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition han identificado, si aumentar la frecuencia de las comidas tiene un impacto real en la disminución de peso o cambio del metabolismo, lo que sí es un hecho es que contribuye a llegar con menos apetito a la hora de sentarse a comer.

Consiente a tu paladar y a tu cuerpo

Más allá que apagar la ansiedad, satisfacer el hambre, o incluso, “hacer tiempo” mientras terminas de redactar el informe que debes entregar a las 6 de la tarde, piensa que este tipo de comida es la oportunidad perfecta para aportarle una buena dosis de nutrimentos a tu organismo.

Concéntrate en las opciones que le den un gusto a tu paladar, pero también que te ayuden a cuidar tu salud. Para evitar el típico síndrome del “munchis”, que aparece cuando menos te lo esperas, lo mejor es que elijas con tiempo las colaciones del día para que las puedas tener a la mano y evites pasar muchas horas sin comer. ¿Quieres algunas ideas?


Las entre comidas más deliciosas

Si no tienes idea de qué colaciones pueden ser adecuadas para tu estilo de vida, básate en el Plato del Bien Comer, avalado por la Secretaría de Salud, con el fin de orientar a la población mexicana sobre la alimentación correcta y que divide a los alimentos en tres grandes grupos: verduras y frutas, leguminosas y alimentos de origen animal, además de cereales.

  • Así, una colación adecuada podría ser: una fruta que sea fácil de manejar y que ni siquiera se necesite pelar, como manzana, plátano, uva o durazno. O si quieres opciones de mínima elaboración, te brindamos algunos ejemplos que podrían ser del agrado de tu paladar.
  • Zanahoria, jícama o apio en tiras con limón y chile en polvo, germen de trigo y alfalfa.
  • Una manzana con crema de cacahuate y queso panela.
  • Coctel de frutas con queso cottage y granola.
  • Licuado de plátano con fresas u otra fruta de tu agrado, avena y nueces.
  • Almendras y jamón de pavo en cuadritos, acompañados de amaranto.
  • Nueces y uvas pasas, queso rallado y salvado de trigo.
  • Frutos rojos, yogurt y semillas de girasol.
  • Una rebanada de pan con jamón, queso y uvas.
  • Un par de galletas de granola, durazno y yogurt.
  • Un pan integral con ensalada de huevo cocido y espinacas.
  • Tortitas de arroz con aceitunas y queso panela.

Como puedes ver, para combinar alimentos y preparar las colaciones, tu imaginación es el límite; lo más importante es que estés consciente que este antojo es vital para nutrirte y mantener tu salud. ¡Que lo disfrutes!