¿Familia muégano? ¿De un solo papá? ¿De medios hermanos? ¿Con “perrhijos”? ¿De puros amigos? Los diferentes tipos de familia que conforman la población mexicana son la prueba perfecta de que no se necesita vivir en un modelo tradicional para disfrutar al máximo la Navidad.

Y es que en México, aunque sigue siendo mayoría, la estructura familiar típica –conformada por mamá, papá e hijos- empieza a disminuir en cantidad, dándole paso a nuevos esquemas de familia ante un nuevo panorama social. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se reducen en tres grandes tipos y según el censo realizado en 2010, se dividen así: nucleares (72.1%), ampliadas (24.1%) y compuestas (3.8%).

El esquema clásico

La fiesta no está completa hasta que se reúnen todos los miembros de la familia más tradicional y de tipo nuclear: papá, mamá e hijos que viven en un mismo hogar y comparten la mesa en Navidad. Una familia en donde suponemos que nunca faltará el típico reto de: “¡Yo primero!” para ver quién empezará a abrir sus regalos.

Familia de dos

También de tipo nuclear, esta estructura de familia está compuesta por una pareja que aún no tiene hijos o ha decidido no tenerlos. Al no complicarse pensando en la paternidad, los también llamados DINK (Doble Ingreso sin Hijos, por sus siglas en inglés) generalmente son los que suelen disfrutar disfrazando a sus mascotas de renos, pinitos o hasta de Santa Claus.

Papá o mamá que vale por dos

Considerada también como familia monoparental y de tipo nuclear, está encabezada por una madre o padre que cuida a sus hijos. La mayoría de los casos (un 84%) es la mamá quien se encarga de los pequeños, haciendo que cada integrante de la familia tenga una función específica a la hora de poner la mesa.

Familia muégano

Este tipo de familia ampliada está formada por padres separados con hijos de uniones anteriores. Al ser una nueva oportunidad para la convivencia, todos los integrantes tienen una mayor tolerancia ante cualquier inconveniente, incluso al intentar decidir si primero cantan villancicos o mejor empiezan a disfrutar la cena de Navidad.

Unidos con el corazón

El tipo de familia compuesta destaca porque al menos uno de sus integrantes no tiene parentesco con alguno de sus miembros, demostrando que los lazos más fuertes no tienen nada que ver con nuestro ADN ni el tipo de sangre.

Familias homoparentales 

Dos papás o dos mamás comparten la mesa con otros miembros de sus familias, amigos e hijos, dejando claro que la felicidad es siempre la respuesta y que no existe una única forma de ser feliz. Por supuesto, también a través del tipo de familia que eliges. 

Como ves, rompiendo prejuicios y sin importar los tipos de familia, lo esencial es que en todo el mundo, la mesa está lista para quien tenga ganas de compartir su amor y felicidad en esta Navidad y qué mejor que brindar juntos para abrir el corazón.