Es prácticamente imposible escuchar la palabra té y no pensar en Inglaterra, pero lo que mucha gente desconoce es cómo fue que esta infusión que en algún momento fue exclusiva de la aristocracia, evolucionó para ser una de las principales bebidas en la mesa de muchas familias.

Un poco de historia

Se tienen registros de más de 4 mil años  de antigüedad en China, en la región de Yunnuan, lugar en el que se encuentran actualmente los árboles de té más viejos del mundo y se remonta a la época del emperador Shen Nogng.

Ahora, ¿te has preguntado: por qué cuando te sentías mal o triste tu mamá te preparaba un rico y calientito té? Bueno, esta tradición se remonta a 1840, cuando la Duquesa de Bedford, Lady Anna María Stanhope despertó de su siesta de la tarde con una sensación de vacío en el estómago y pidió a sus sirvientes unas tazas de té con panecillos para acompañar. Desde ese día, para ya no sentir ese malestar, decidió poner en marcha esta nueva costumbre junto a sus invitados, siempre a las 5:00 de la tarde, popularizando así el “Afternoon Tea”.

Ice, ice baby

Lo que mucha gente desconoce es que el origen del té helado sucedió muchos muchos años después y en el lado contrario del mundo, nada más y nada menos, que en la ciudad de San Luis, Misuri, Estados Unidos; cuando Richard Blechynden, propietario de una plantación, se encontraba promocionando su prestigioso y reconocido té, pero debido a las altas temperaturas la gente no quería probarlo, así que ideó agregar hielo a su bebida. El éxito fue tal que su propuesta sigue vigente hasta estos días.

Beneficios del té

Además de ser delicioso y muy refrescante, el té tiene múltiples beneficios, por ejemplo:

  • Ser antioxidante
  • No aporta calorías
  • Ayuda a mantenernos alerta y más concentrados

Así como son múltiples las bondades de esta deliciosa bebida, también existen varios tipos:

  1. Té verde: Es un té que se obtiene tras un proceso de mínima oxidación de las hojas de la planta de té y contiene una gran cantidad de catequinas e isoflavonas, que le confieren un alto poder antioxidante.

  2. Té negro: El té negro se produce a partir de hojas de camellia sinensis, las cuales son sometidas a un proceso oxidativo más prolongado que otros tipos. Por eso tiene un sabor más pronunciado y un color oscuro.

  3. Té blanco: Se elabora artesanalmente con los brotes más jóvenes de la planta de té. Tiene un sabor muy delicado y suave.

  4. Té rojo: Es un té que se somete a un largo proceso de postfermentado; su maduración se realiza en bodegas y puede durar varios años. Este proceso es el que le confiere a este té su sabor y color especiales.

Hay fusiones que hacen bien

Así como la simple combinación de hielo y té dio origen a una nueva bebida, Coca-Cola logró convertir esa tradicional bebida en una opción única y que a muchos les encanta: FUZE Tea está elaborado a base de té en más de nueve variedades. Conócelos todos y elige el que se adapte a tu estilo de vida.