¿Recuerdas la emoción que sentías de niño cuando dibujabas? Entonces, pintar y colorear estimulaban nuestras habilidades. Ahora, aunque los años han pasado podríamos continuar con el gusto y diversión por colorear con los libros para adultos, ya que los beneficios a la salud podrían ir desde el fomento a la creatividad, la concentración, relajación mental, bienestar, estímulo personal, hasta combatir la ansiedad y obtener una visión serena de la vida.

Actualmente existen diversos libros para colorear dedicados a los no tan niños, ejemplo de ello son los cuadernillos con mandalas, esta palabra sánscrita para “círculo sagrado”. En detalle, por miles de años, los diseños geométricos generalmente circulares han sido parte de las prácticas espirituales mundiales y muchas culturas han adorado el poder del círculo. Los exploradores espirituales los han creado para generar lo divino y evocan esta figura como una toma de ritual y arte con el fin de trascender, así como generar bienestar y atención plena a nuestros pensamientos.

Así, desde 1900, el médico psiquiatra y psicólogo suizo, Carl Gustav Jung, introdujo la acción de crear y colorear mandalas en el mundo occidental como una forma de representar la personalidad de una persona y, desde entonces, muchos psicoterapeutas usan esta actividad como tratamiento para calmar la mente, reducir el estrés y la ansiedad.

El psicólogo clínico Ben Michaelis explica que colorear fomenta una mentalidad creativa y reduce el estrés al estar enfocado en una actividad concreta y repetitiva; es decir, aumenta la atención y activa porciones del lóbulo parietal que están conectadas al sentido de sí mismo y la espiritualidad. En concreto, estas áreas son las mismas que se activan durante la meditación y la oración.

Esto es, al colorear algunas partes del cerebro: la corteza occipital, la parietal posterior, la prefrontal dorsolateral y la precuneus posterior (que controlan la visión y creatividad) se activan. Además, el colorear puede traer buenos recuerdos de la infancia que ayudarían a tener emociones o sensaciones positivas.

Para el estrés, el beneficio es grande ya que nos puede ayudar a dejar a un lado las preocupaciones de la vida adulta y la tensión. A decir de la psicóloga Gloria Martínez Ayala, colorear requiere que nuestro cerebro esté en un estado de creatividad donde pueda mezclar, combinar colores y usar la lógica que ayude a entender qué figura se forma al colorear. Durante este proceso se activa la corteza cerebral, que maneja la vista y habilidades motoras; así es como al dibujar nos concentramos en una actividad emocionante llena de creatividad y diversión.

Otro de los beneficios podría ser conciliar el sueño a través de la terapia del color basada en la manera en la que estimula a la persona. Por ejemplo el azul y el blanco tienen un efecto relajante en el sistema nervioso, al contrario del rojo, que aumenta el pulso y la presión sanguínea.

Recuerda que colorear no es sólo para niños. Cuando vayas de compras, busca en el estante de los libros el cuadernillo el que más te guste y no dudes en comprarlo, experimenta sensaciones pasadas, déjate llevar y disfruta de los beneficios que trae a tu mente, cuerpo y espíritu, principalmente cuando te sientas cansado o estresado.