Cada cuatro años, vemos cómo mujeres y hombres de diversas nacionalidades rompen marcas y redefinen las posibilidades humanas. Entonces, la emoción nos contagia y las calles se llenan de corredores, las albercas de nadadores y cada academia deportiva aumenta su afluencia, pero, ¿sabes qué se requiere para entrenar como un profesional?

En la Industria Mexicana de Coca-Cola promovemos estilos de vida saludable para que den su primer paso rumbo al camino del bienestar y con dedicación y esfuerzo, si así lo desean, se conviertan en atletas. Por ello apoyamos programas como Ponte al 100, que realiza pruebas de rendimiento, psicopedagógicas y factores morfológicos a las personas que se inscriban con el objetivo de obtener un diagnóstico que permita crear una recomendación personalizada de alimentación y ejercicio.

Por ejemplo, en su preparación final para los Juegos Olímpicos de Río 2016, el triatleta Crisanto Grajales, de 29 años, dedicó alrededor de 10 horas diarias a entrenar, parando sólo para comer o tomar una siesta de recuperación. Hora y media corriendo, dos horas en la alberca y otras dos subiendo colinas en bicicleta son su entrenamiento cotidiano. ¿Es imposible llegar a ser como él? En realidad no, pero se requiere mucho compromiso y disciplina.

Aquí tienes los pasos a considerar para pasar de ser un deportista amateur a uno de alto rendimiento:

Decide si estás dispuesto a dedicarle lo necesario: los atletas de alto rendimiento cuentan con días de 24 horas, al igual que tú. Muchos de ellos tienen también empleos, parejas, hijos, amigos y demás responsabilidades de cualquier persona. La diferencia es que el deporte es su prioridad y, por eso, hacen espacio en sus agendas diarias para entrenar, llevar una alimentación correcta, hidratarse adecuadamente y descansar suficiente. Si te interesa ser deportista de alto rendimiento, debes estar muy consciente de esto y decidir si realmente quieres dedicarle ese tiempo y esfuerzo, lo que podría implicar sacrificar tiempo con tu familia y amigos, salirte de las fiestas para dormir temprano, llevar una dieta especializada, no al cigarro y bebidas alcohólicas, entre otros. Debes considerar que también competirás contra personas que han estado preparándose desde la infancia. Aunque no es imposible, no es nada sencillo llegar a los niveles que muchos de ellos ya alcanzaron. Define si realmente representa una opción para ti de acuerdo a tu historial clínico y talento deportivo.

Consigue un buen entrenador: un entrenador especializado en atletas de alto rendimiento será clave en el logro de tus objetivos. Consulta varias opciones, evalúa la más conveniente y elige quien más se adapte a tus necesidades, entérate bien de sus horarios, costos y reglas.

Ten una meta clara y posibles: sin un objetivo fijo, difícilmente llegarás muy lejos. Con la ayuda de tu entrenador, decide exactamente qué quieres conseguir, cuándo y cómo. Puede ser subir a un podium en determinada prueba, llegar a competencias estatales o nacionales en tu disciplina. Revisa todo lo necesario para conseguirlo y pon manos a la obra.

Monitorea tu estado constantemente: ya existen muchas herramientas tecnológicas para hacerlo, pero la más simple es una agenda. Lleva un registro de cada entrenamiento, cómo te sentiste y cuáles fueron tus resultados específicos. Esta información puede ser interpretada por tu entrenador y usada para modificar tu entrenamiento y adaptarlo a tu estado físico, detectar algún riesgo de lesión o áreas en las que debes trabajar con más empeño.

Cuídate: mejorar como deportista es un proceso que requiere tiempo para que el cuerpo asimile los estímulos del entrenamiento, se adapte a ellos y comience a presentar mejoras. Intentar acelerar esto es peligroso y potencialmente lesivo para el atleta. Ten muy claro que el descanso, el sueño, la alimentación correcta e hidratación (¡no olvides revisar nuestra Guía!) son los pilares sobre los cuales se erige una base sólida de preparación atlética. Si alguno de estos falla, todo tu entrenamiento puede venirse abajo. Asegúrate de escuchar a tu cuerpo, visitar al nutriólogo y a un fisioterapeuta regularmente, de hacerte exámenes médicos frecuentes y evitar el sobreentrenamiento.  

Este podría provocar un desorden neuroendócrino capaz de reducir tu desempeño en las competencias y tu capacidad para soportar cargas de trabajo. Las señales de alerta son: fatiga persistente, enfermedades frecuentes, problemas para conciliar el sueño y cambios bruscos de humor. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Queensland, entrenar el 110% de tu capacidad y no dedicar suficiente tiempo a la recuperación son suficientes para caer en este problema.

Cree en tu sueño: no importa tu edad, tu condición social o cualquier otra limitante aparente. Para lograr grandes cosas hay que atreverse a soñar. Habrá quienes intenten desalentarte. ¡No los escuches! Crea una red de apoyo por parte de personas que piensen que realmente vas a alcanzar tu objetivo, que te apoyen y motiven en tu camino. Escucha tu voz interior, que te dice que puedes lograrlo y que, cuando lo consigas, serás la mejor versión posible de ti mismo.

Si piensas que la meta vale el precio que hay que pagar, estás listo para dar el paso decisivo. Conviértete en un deportista de alto rendimiento y únete a una comunidad que no se queda quieta, buscando alcanzar más metas y romper récords.

Súbete a un estilo de vida activo y sé parte de #YoMeSubo junto con tus amigos y juntos trabajemos para poner en alto al México que todos queremos.