Muchas personas argumentamos falta de tiempo a causa de nuestras actividades diarias, como barrera para encaminarnos a través del ejercicio hacia un estilo de vida saludable. Sin embargo, encontrar espacios para activarnos es mejor que no hacer nada y se convierte en el primer paso para marcar una diferencia y sentirnos bien.

Todos quisiéramos más horas al día, por lo que comencemos por el punto básico: el tiempo. Como menciona Julian Birkinshaw, profesor de estrategia y emprendimiento en la Escuela de Negocios de Londres, identificar las tareas fundamentales para uno, consiste en hacer a un lado las que no lo son.

El profesor Birkinshaw, junto con su colega Jordan Cohen, experto en productividad, proponen tener en cuenta los siguientes factores:

  • Enfocarnos en las tareas que realmente nos aportan un valor.
  • Decidir entre qué tareas delegar, rehacer y dejar de hacer.
  • Aprovechar efectivamente el tiempo libre que se genera.

Con estas bases en mente, nos podemos enfocar en un manejo efectivo del tiempo. Y tal como sugieren en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, se puede llevar a cabo mediante las siguientes técnicas.

Priorizar: la mejor manera de hacerlo es aplicar “la regla del 80/20”, misma que establece que el 80% de nuestros resultados provienen del 20% de nuestras acciones. Lo que se puede traducir en que, primero definamos lo importante para nosotros y después darle prioridad para trabajar en ello.

Llevar listas de pendientes con un enfoque realista: otra herramienta sumamente útil es hacer relaciones de nuestros pendientes por orden de importancia. Lo más esencial al momento de plantearlas es que deben ser objetivas y realistas.

Aprender a decir “no” y aprender a delegar: este paso consiste en enfocarte en las tareas relevantes, no como mucha gente piensa, que es restarle importancia a las cosas. Aprender a decir que “no” a tareas y responsabilidades que no nos corresponden, así como transferirlas a alguien que las puede hacer mejor, es una de las soluciones más frecuentes al desgaste personal.

Dejar de procastinar: comenzar a tiempo, no distraerse y no posponer las cosas, trae como resultado un aprovechamiento eficiente de cada minuto. Parece demasiado obvio, pero mucha gente no se da cuenta de que esto sucede. En este caso, aplicar “la regla de los dos minutos” es lo que mejor funciona: Si una tarea puede ser completada en los próximos dos minutos, ¡hay que hacerla!

Conocer el concepto real de “multitarea”: este concepto es muchas veces controversial y malinterpretado. Ser “multitarea” no significa hacer muchas cosas al mismo tiempo, sino centrarse en varias tareas repartidas en un tiempo determinado. Lo que puede interpretarse como, hacer una cosa a la vez, se pueden realizar muchas cosas.

Encamina el tiempo libre hacia tu bienestar

Ahora que conoces algunas técnicas para la administración de tu tiempo. Súbete a un estilo de vida saludable y disfruta las experiencias que surgen como resultado de tener más tiempo libre. ¡Sobre todo, si beneficia tu estado físico!

La Universidad de Princeton, propone un enfoque del manejo del tiempo para encontrar un balance entre el bienestar y el éxito. Un conjunto de acciones que hechas con constancia, te podrían cambiar la vida en una forma positiva. Estas acciones son:

  • Compromiso: Tareas realistas que estés dispuesto a hacer.
  • Tomar las cosas con diversión: Hacer cada compromiso de una manera en la que te guste hacerlo.
  • Tiempo vs. Enfoque: Dejar de pensar en términos de tiempo y comenzar a analizar el día en términos de compromisos que se quieren realizar. De esta manera, es más fácil encontrar un tiempo libre para hacer lo que se tiene planeado.
  • Hacer una cosa a la vez: Como ya se explicó previamente, cumplir con una tarea a la vez, nos hace más eficientes.
  • Asignar un tiempo específico a cada actividad: Una manera de encontrar el tiempo justo para cada tarea, es calcular las horas que se van a dedicar a una actividad específica.
  • Primero lo primero: Programar lo más importante al inicio del día es una manera efectiva de realizar cada labor.
  • Crear una rutina: Una rutina aplicada en treinta días, llega a convertirse en un hábito que simplifica los quehaceres, ya que los ejecutamos casi de manera automática.
  • Flexibilidad de horario: Planear una agenda sin tanta rigidez, podrá hacer que encontremos un tiempo adecuado para hacer cada una de las cosas que queremos.
  • Ser proactivo: No limitarse a reaccionar, sino proponer, es una manera de tomar la delantera frente a todos las actividades pendientes.

Aplica estas acciones y descubre que no tener tiempo para hacer ejercicio, es sólo una percepción, no una realidad. Ahora podrías encaminarte hacia el bienestar sin pretexto alguno. Súbete a un estilo de vida saludable y elige la actividad que más se adapte a tu estilo de vida :

Comienza con media hora al día: la OMS recomienda al menos treinta minutos de ejercicio físicos diarios. Mismos que son un lapso de tiempo fáciles de acomodar a lo largo de la jornada. Salir a correr o moverte en bici, son actividades que bien podrías realizar en ese tiempo.

Te invitamos a que después de haber conseguido esta primera meta, te animes a incrementar poco a poco el tiempo de práctica y sobre todo, nunca faltar a ninguna de tus sesiones. Posteriormente, puedes cambiar a otra actividad. En #YoMeSubo puedes conocer algunos ejemplos.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola también nos preocupamos por apoyar programas como Ponte al 100, que ofrece recomendaciones de ejercicios y alimentación correcta para quienes así lo quieran, ello después de algunas mediciones sobre el estado físico de las personas.

A fin de cuentas, como en todas las metas que resultan exitosas, la clave es encontrar una actividad que disfrutes para que le dediques un espacio en tu agenda y, por supuesto, que vaya de acuerdo con estilo de vida. Lo que probablemente, te llevará a sentirlo más como un hábito.

Únete a #YoMeSubo y a las personas que no se quedan quietas e invierten tiempo en alcanzar su bienestar físico.