Uno de los placeres que más disfrutamos los seres humanos es comer y ¿qué mejor si nos tomamos el tiempo necesario para saborear cada bocado? Sin prisas ni distracciones, aunque no lo creas, esto tiene sus ventajas. Porque queremos promover estilos de vida saludables, nos subimos a tus ganas de mejorar tu bienestar.

¿Por qué deberías comer más lento? Bueno, quizás te suene raro, pero entre más rápido comemos, más alimentos ingerimos, lo que se traduciría en más calorías. Claro, no es lo mismo consumir un plato de ensalada, que una pizza, el aporte de energía del segundo sería mucho mayor.

Por ello hay que estar conscientes de que siempre hay alguna opción a elegir y una porción que se adecúa al estilo de vida de cada uno de nosotros. De hecho, uno de nuestros compromisos es que todos puedan elegir al menos una opción sin calorías de nuestro portafolio de productos, en el cual se incluyen desde aguas hasta bebidas sin azúcar. Y para quienes aman el sabor original de Coca-Cola, habrá un envase con menos de 100 calorías en su tienda preferida.

Ahora, según un estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ) se observó que las probabilidades de que una persona suba de peso eran mayores en quienes comían más rápido, que en quienes lo hacían lento, pues éstas no se terminaban lo que les habían servido. Ello está relacionado con que el cerebro tarda aproximadamente 20 minutos en recibir la señal de saciedad, así al tomarte tu tiempo sobre la mesa sabrías si estás satisfecho con menos comida y, obviamente, tendrías la oportunidad de degustar mejor cada bocado y sus sabores.

Pero, ¿qué otros beneficios tiene el llamado #SlowFood?

Puede ayudar a disminuir problemas digestivos: Tal vez te ha pasado que tu estómago se inflama más de lo habitual después de comer, lo que te hace sentir incomodidad. Esto podría deberse a que cuando ingerimos alimentos muy rápido, un exceso de aire entra al tracto digestivo y provoca una distensión en el vientre. Además de que el exceso impediría que tuvieras una digestión óptima.

El organismo podría absorber mejor los nutrimentos: Al masticar más veces un alimento rompemos mejor cada bocado y los hacemos más pequeños; con ello, el intestino absorbe los nutrientes con mayor facilidad.

Salud dental: Al masticar segregamos hormonas que activan los receptores del gusto y se produce saliva, la cual puede ayudar a limpiar los dientes de los restos de comida y bacterias acumuladas, esto con una higiene dental adecuada ayuda a tener ¡menos placa y caries!

Tips para comer sin prisa

  1. Apaga la televisión, deja a un lado el celular, revistas y no comas frente a la computadora. Esto evitará distractores que te impedirían concentrarte en apreciar los sabores de tus alimentos.
  2. No pases mucho tiempo con el estómago vacío, de lo contrario estarás hambriento a la hora de comer y hacerlo despacio te será más difícil.
  3. Elige bocados pequeños y trata de masticar más veces tu comida para dar tiempo a las hormonas de saciedad de avisar a tu cerebro.
  4. Cada vez que lleves un alimento a tu boca, procura dejar a un lado el cubierto. Eso alargará el tiempo entre bocados.
  5. Come en compañía de amigos o familiares, pues además de pasar un momento más agradable conversando con ellos, sin darte cuenta podrías consumir una porción menor de alimento.
  6. Ingerir líquidos entre cada bocado provocaría que la sensación de saciedad llegue antes.

Súmate a mejorar tu estilo de vida comiendo más lentamente y no olvides acompañar tus comidas con alguna de las bebidas sin calorías, del portafolio de la Industria Mexicana de Coca-Cola, el cual también incluye aguas saborizadas y bebidas sin azúcar. Invita a tus seres queridos a adoptar estos hábitos con #YoMeSubo. Prepárense para disfrutar cada alimento, así como excelentes momentos en torno a sus platillos favoritos.