Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU., la cafeína es una sustancia que se encuentra en el café, el té, el chocolate y ciertas medicinas que estimulan el sistema nervioso central, haciendo que sintamos más energía y, que de alguna forma se relaciona con los huesos.

En 2001, el Dr. Robert P. Heaney, experto en salud ósea, publicó un estudio metabólico del calcio en la revista American Journal of Clinical Nutrition que comparaba el impacto de cuatro diferentes bebidas carbonatadas, el agua y la leche. Los resultados fueron obtenidos luego de analizar los niveles de calcio en la orina de mujeres adultas que consumían estas bebidas a diario.

La prueba se desarrolló comparando los efectos de una bebida de cola regular y otra sin cafeína (ambas con ácido fosfórico) y una bebida carbonatada sin cafeína y otra con cafeína con sabor a frutas cítricas (ninguna sin ácido fosfórico). La conclusión fue que el efecto de las bebidas carbonatadas en general en la pérdida de calcio es mínima (4.5 a 5.0 mililitros), incluidas las bebidas con cafeína y las que tienen este elemento.

Además, el estudio demostró que, aunque el consumo de cafeína genera un pequeño aumento temporal en la eliminación de calcio, no tiene efectos en la pérdida de este mineral por la orina al cabo de 24 horas.

El doctor Heaney también descubrió que las observaciones en los estudios que vinculan el consumo de cafeína con la osteoporosis fueron realizadas en poblaciones que consumen mucho menos calcio de lo recomendado.

En las pruebas donde el consumo de calcio fue mayor, al menos 800 miligramos por día, el consumo de cafeína tiene un efecto casi nulo.

Tomemos en cuenta que si adoptamos una dieta equilibrada, que reúna todos los nutrimentos que necesitamos, acompañada de actividad física regular, podríamos prevenir que los huesos se debiliten.

Así contribuimos a fortalecer nuestros huesos, sentirnos mejor y encaminarnos a llevar un estilo de vida saludable, ¿estás preparad@?