Si te has preguntado cómo es que ciertas personas pueden salir adelante después de haber enfrentado a la adversidad, quizás la respuesta está en que han sabido aplicar la resiliencia. ¿Qué es esto? ¡Aquí te lo explicamos!

De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), la resiliencia se refiere: al proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas serios de salud, familiares o de relaciones personales, situaciones estresantes del trabajo o financieras.

En pocas palabras, este concepto habla de cómo es que logramos recuperarnos de las adversidades con las que nos topamos en el camino. Esto no significa que no experimentemos dolor, tristeza, enojo, angustia o frustración, sino que encontramos la manera de resistir y avanzar con la frente en alto.

¡Desarrolla tu sentido de resiliencia!

Afortunadamente todos tenemos la capacidad de ser resilientes a base de pensamientos, comportamientos y acciones que contribuyen a construir la fortaleza interna que necesitamos.

Según el Programa de Manejo de Estrés del Departamento de Estados Unidos, la revista  Psychology Today y el APA, los siguientes factores nos ayudarían a desarrollar nuestro sentido de resiliencia.

1. Mantén la perspectiva: procura no sobredimensionar los problemas o verlos de forma catastrófica. Recuerda el lado bueno de la vida y que las cosas pronto van a cambiar y pregúntate: “¿Qué tan grande es este conflicto en realidad y cómo puedo solucionarlo?”.

2. Evita ver las crisis como obstáculos insuperables: piensa que hay un mejor futuro esperándote y que los sucesos negativos de hoy serán parte del pasado y que tarde o temprano se resuelven.

3. Reconoce que tienes la opción de cómo enfrentar los obstáculos:  quizás no puedas controlar lo que pasa a tu alrededor y te afecta, pero sí cómo respondes a los desafíos, así que hazlo de la manera más positiva posible.

4. Acepta los cambios: hay cosas que no podemos evitar que sucedan, por lo cual hay que ser flexibles ante las nuevas circunstancias.

5. Rodéate de buena compañía: existen personas con las que nos sentimos más cómodos al hablar de nuestros conflictos, no sólo porque saben escucharnos, sino porque también nos motivan y aconsejan para poder resolverlos.

6. Sé consciente de quién eres: así te será más fácil reconocer tus debilidades y fortalezas para manejar situaciones complicadas y aceptar cuando necesitas recurrir a alguien más para recibir su ayuda.

7. Reconoce que a veces duele: es difícil evitar los sentimientos que acompañan los problemas, como el estrés o la frustración. En vez de ignorarlos o reprimirlos deja que fluyan, pero no permitas que se apoderen de ti.

8. Trabaja tus miedos: empieza por pensar qué beneficios u oportunidades de crecimiento conseguirás si superas tus temores y cuál sería el primer paso para enfrentarlos.

9. Ríete: por algo dicen que la “risa es la mejor medicina”. No se trata de que veas los problemas como un chiste o te burles de lo que pasa, sino que tomes un tiempo para sonreír y recibir de mejor humor lo que viene.

10. Procúrate: haz ejercicio regularmente y practica actividades que te relajen para que tu mente y cuerpo estén listos a la hora de enfrentar las adversidades.

Ahora que ya sabes qué es la resiliencia y cómo puedes desarrollarla con los consejos anteriores, te invitamos a que compartas con los demás esta capacidad de adaptarte y sobreponerte a los sucesos inesperados que la vida te presenta y así disfrutar más los momentos de felicidad. Todo se trata de que te des cuentas que siempre tendrás opciones.

Por ello, en la Industria Mexicana de Coca-Cola nos sumamos a tus ganas de tener un estilo de vida saludable, por lo que queremos que te ofrecemos nuestro portafolio de productos en donde seguramente encontrarás una bebida que se adapte a ti, tenemos desde aguas, hasta bebidas bajas o sin calorías.

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