En tu lista de tareas personales procura incluir una que, si practicas de manera constante, te ofrecerá diversos beneficios: hacer ejercicio. Claro, lo primero es que te decidas, lo añadas a tus cosas por hacer y comiences a colocar una palomita en su renglón cada vez que te subas al movimiento.

Podrías comenzar a activarte a través de alguna de estas acciones, tú eliges la que más te convenga:

  1. Inscríbete a una clase para practicar tu ejercicio favorito, o convence a tu mejor amig@ para comenzar a realizar algún tipo de actividad física juntos.
  2. Comienza con una actividad física leve y, paulatinamente, ve incrementando la intensidad. Si quieres hacer todo el ejercicio que no has hecho en tu vida durante la primer sesión vas a dejar de poner palomitas a esta tarea en tu lista.
  3. Si tu presupuesto te lo permite, contrata a un entrenador para que tus rutinas sean adecuadas al estilo de vida que llevas y a las metas que quieres conseguir. Además, un entrenador puede motivarte a no quedarte quieto.

Ahora, si crees no tener tiempo para ejercitarte, ¡vuelve a los básicos! Si te es posible, transpórtate en bicicleta, en lugar de usar el coche; sube por las escaleras de tu edificio en vez de tomar el elevador; o simplemente bájate del transporte público un par de cuadras antes de tu destino final para que camines y estires las piernas. La idea es que, en tu vida diaria, encuentres cualquier pretexto para activarte.

El ejercicio podría mejorar tu bienestar

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad física regular de intensidad moderada, como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte, mejora el estado muscular y cardiorrespiratorio; además, reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes e, incluso, la depresión.

Obviamente, hay que mencionar que una de las virtudes principales de la actividad física es que nos permite mantener el equilibrio energético entre las calorías que consumimos y lo que gastamos.

¿Cuánto ejercicio debes hacer? La intensidad de las diferentes formas de actividad física varía según las personas. La OMS recomienda que las personas de entre 18 y 64 años dediquen como mínimo 150 minutos semanales con rutinas aeróbicas de intensidad moderada: desde paseos a pie, en bicicleta o las tareas domésticas (sí, esto también).

La razón de subirte al movimiento es que los beneficios se notarán paulatinamente en tu cuerpo y hasta en las cuestiones relacionadas con tu personalidad y productividad. Según la Escuela de Medicina de Harvard, caminar, bailar o jugar tenis, estimulan la memoria y el aprendizaje. De forma paralela, mejora el estado de ánimo y te permite dormir mejor, pues ayudan a reducir el estrés y la ansiedad.

Por nuestra parte, en la Industria Mexicana de Coca-Cola buscamos fomentar estilos de vida saludables apoyando programas como Ponte al 100, que luego de realizar mediciones sobre el estado físico de las personas, ofrece una serie de recomendaciones de actividad física y alimentación correcta a fin de guiar a todos aquellos que quieran una vida con mayor bienestar.

Ya lo sabes: Adoptar el ejercicio en tu estilo de vida vale la pena y si lo practicas de forma constante y bajo supervisión de un experto, podrías también potenciar tu bienestar físico.

Actívate y expresa a los cuatro vientos: ¡#YoMeSubo al movimiento!