¿Quién dijo que saltar la cuerda no es para adultos? Seguro al leer estas palabras has dado un gran regreso a tu niñez y recuerdas esos tiempos en los que las tabletas y las consolas de videojuegos no eran la principal fuente de entretenimiento.

Es más, pasábamos muy poco tiempo dentro de casa, ya que jugar a las atrapadas, escondidas, los quemados, el famoso resorte y brinca la cuerda nos daban horas y horas de diversión. Así que hoy, te invitamos a que viajes en el tiempo, invites a tus hermanos o amigos a saltar la cuerda y descubras que, además de sentirte como niño nuevamente, podrías obtener más beneficios de los que crees para tu bienestar integral:

1. Gastar calorías

Aproximadamente, por sesión de 30 minutos podrías quemar hasta 300 calorías, si pesas entre 51 a 65 kilos aproximadamente.

2. Fuerza en cada salto

Es un ejercicio bastante efectivo, ya que además de trabajar todo tu cuerpo, puedes fortalecerlo. No por nada los boxeadores lo añaden a sus entrenamientos.

3. Ayuda a la concentración

Saltar la cuerda, incluso para los corredores experimentados que suelen saltar la cuerda durante su entrenamiento no es fácil, por lo que si lo intentas constantemente te podría permitir tener un nivel de concentración demandante, mientras comienzas a dominarlo.

4. Puede mejorar la resistencia muscular

Al ser un ejercicio continuo, tu resistencia podrá mejorar considerablemente, mientras ganas fuerza.

5.  Acondicionamiento aeróbico

Al principio será complicado saltar de manera continua, pero verás cómo poco a poco mejoras tu respiración y tendrás sesiones más largas, en las que incluso llegarás a hacerlo más rápido.

6. Ejercicio súper práctico

No necesitas ir al gimnasio. Puedes saltar la cuerda en tu casa o el parque.

7. Trabajar todo el cuerpo con un sólo ejercicio

Piernas, torso, hombros, brazos y abdomen, son las partes del cuerpo que se ejercitarían.

8. Diversión garantizada

Nada mejor que recordar, además de trabajar tu cuerpo, te divertirás como nunca.

Existen varios tipos de cuerdas: las de plástico para los principiantes, las speed jump ropes o de velocidad para una mayor intensidad, y las de piel o con peso para crear resistencia.

¿Cuál es el truco?

Lo importante para saltar la cuerda es la técnica y la postura. Algunas claves para conseguirlo son:

  1. Tener la cabeza recta con la mirada al frente

  2. Mantener los codos cerca del cuerpo

  3. Girar sólo las muñecas y no los brazos

  4. Tener las rodillas levemente flexionadas con el torso recto

  5. Usar las puntas de los pies para saltar

  6. No dejar que los talones toquen el piso y contraer el abdomen

Una vez que dominas el salto, puedes añadir variaciones como un doble giro, tocar los glúteos con los talones, elevar las rodillas, abrir y cerrar piernas, saltar mientras caminas hacia delante y hacia atrás. Y por último hacer un cruce de cuerda.

Suena complicado, pero con práctica y paciencia poco a poco lo irás dominando y disfrutarás esta actividad cuando la realices.