Los momentos verdaderamente especiales te hacen cerrar los ojos: besar a tu amor platónico, escuchar tu canción favorita, recordar algo increíble o saborear una Coca-Cola. ¡No es un invento! Una experiencia sensorial organizada por la Universidad de Londres demostró que al cerebro le cuesta trabajo procesar las percepciones cuando la vista está funcionando.  

¿A qué se debe esto? Bueno, cerramos los ojos debido a que nuestra mente considera importante eliminar los estímulos visuales a fin de disfrutar más otras experiencias sensoriales como escuchar música o abrazar a alguien.

Besar

¿Alguna vez has intentado besar con los ojos abiertos? Seguramente no ha sido tan intenso como cuando lo haces sin mirar. Esto tiene lógica, según el estudio antes mencionado, pues el sentido del tacto reduce su sensibilidad cuando nos mantenemos observando a nuestra pareja.

“Bloquear la entrada de estímulos visuales deja más recursos mentales para que nos enfoquemos en otros aspectos de nuestra experiencia”, explicó la psicóloga cognitiva Polly Dalton, quien dirigió esta curiosa investigación.

Recordar

Resulta que cerrar los ojos también libera poder cerebral para que recordemos mejor las cosas. Así lo demostraron psicólogos de la Universidad de Surrey, quienes proyectaron un cortometraje a 200 personas para luego medir qué tanto recordaban del mismo.

Los voluntarios contestaron verbalmente a una serie de preguntas y la mitad de ellos lo hizo con los ojos cerrados. Quienes mantuvieron los ojos abiertos sólo acertaron a un 48% de las respuestas, un índice bajo si se compara con el 71% de las soluciones correctas que obtuvieron los que dejaron que su memoria se activara “a ciegas”.

Escuchar

Disfrutar tu canción favorita sin cerrar los ojos es casi imposible. Según la Universidad de Tel Aviv, esto se debe a que oír melodías sin que la vista interfiera genera una conexión directa con las regiones del cerebro que procesan las emociones. Ello explicaría porqué algunos cantantes prefieren interpretar sus éxitos bloqueando la vista.

Básicamente, cerrar los ojos es como apagar el interruptor de la luz, lo que permite al cerebro vivir de forma más plena la experiencia sensorial.

Saborear

Cerrar los ojos cuando se disfruta del refrescante sabor de Coca-Cola también es usual, pues de esta manera el sentido del gusto se magnifica cuando se bloquean los estímulos visuales. Sabores y olores se perciben mejor cuando los párpado están cerrados.

¿Por qué no lo intentas? La próxima vez que quieras percibir la efervescencia de nuestra bebida, simplemente cierra los ojos y deja que tu mente maximice el resto de tus sentidos.

Ahora cuéntanos, ¿qué te hace cerrar los ojos?