Todos los alimentos industrializados deben llevar, por ley, una etiqueta de información nutrimental. Lo que no sabes es que, a partir del mes de junio de 2015, se implementó la etiqueta frontal para todos los alimentos y bebidas no alcohólicas. Deja que te contemos más sobre ella.

¿En qué consiste?

Esta etiqueta debe indicar como obligación el contenido de grasa saturada, otras grasas, azúcares totales, sodio y energía del producto; es decir, los aspectos más importantes que los consumidores deben tomar en cuenta antes de su compra.

Por eso se presenta de manera gráfica en el área frontal de exhibición de los productos. Existen distintos criterios para cada tipo de empaque, mismos que se indican en la Norma Oficial Mexicana 051: “Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas, preenvasados, Información comercial y sanitaria”.

Implementación voluntaria de esta etiqueta

En la Industria Mexicana de Coca-Cola estamos comprometidos con los estilos de vida saludables, por lo que desde el año 2010, fuimos la primera industria de bebidas en colocar voluntariamente este etiquetado en nuestro portafolio de productos.

Todo porque queremos que tengas la información necesaria para escoger la bebida que mejor vaya con tu estilo de vida.

¿Cómo leer la etiqueta frontal?

Aquí te compartimos una forma sencilla de entender la información del etiquetado en nuestros productos.


Recuerda que si quieres tomar decisiones informadas necesitas saber lo que contienen los productos que consumes.

Por si te interesa, te compartimos una guía rápida (ofrecida por la Secretaría de Salud mexicana) para orientarte cuánto es lo recomendado de cada nutrimento (claro que un especialista en nutrición te podrá dar una evaluación personalizada y adecuada a tu estilo de vida):

  • Calorías: no debes consumir más de 2000 al día, aunque recuerda que esto depende de tu peso, edad y nivel de actividad física. Entre más peses y más ejercicio hagas, más energía necesitarás.

  • Grasas saturadas: no sobrepases el 10%.

  • Otras grasas: que no sea más del 20% de tus calorías diarias.

  • Azúcares: lo máximo que puedes consumir al día es el 18%.

Los porcentajes nos simplifican el trabajo y, en lugar de estar contando las calorías de cada cosa, lo  único que tienes que hacer es sumarlos y cuidar de no excederte.