Diciembre es un mes lleno de eventos, sabores y emociones, pero en ocasiones, esa sobrecarga en todos los sentidos te puede llegar a afectar. Evítalo siguiendo estas sugerencias, para que disfrutes al máximo de la temporada, sin padecer estrés excesivo, malpasarte en tu alimentación o abrumarte con tantos compromisos.

1.    Primero estás tú. Es cierto que esta época es para convivir, sin embargo, a veces nos concentramos tanto en las fiestas, los regalos y la comida, que nos olvidamos de nosotros mismos y de cuidar nuestra salud. Date tiempo para hacer lo que te gusta, haz un poco de ejercicio, toma aire fresco o simplemente descansa y duerme lo suficiente.

2.   Moderación ante todo. “Es sólo una vez al año”, nos decimos constantemente para darnos permiso de disfrutar las fiestas. Pero si deseas comer las cosas típicas de la temporada, antes de servirte por segunda vez, piensa que podrías degustar más variedad de platillos si te moderas. ¡Puedes probar de todo, siempre que cuides tus porciones!

3.   Relájate. Es normal sentirse estresado en esta época, cuando intentas que todo sea perfecto o exactamente igual que el año anterior. Las cosas a veces no salen según lo planeado y por más que quieras evitarlo, puede haber imprevistos o cambios de planes. Lo mejor en estos casos es ser flexible para sentirte cómodo festejando de distintas maneras.

4.   Se vale estar triste. Aunque todo a nuestro alrededor sea alegría, música y diversión, no tienes que obligarte a estar feliz. A veces nuestro ánimo decae naturalmente en invierno, por el famoso trastorno afectivo estacional, que se desencadena por una reacción química en el cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural, así que no te sientas un bicho raro si tu estado de ánimo no es el mejor.

5.    Aprende a decir no. ¡No tienes que acudir a todas las fiestas que te inviten! Seamos sinceros, a veces vas sólo por compromiso y terminas estresado por no poder acomodar tu agenda. Di “sí” a los eventos que te hacen feliz, y “no” a los que sean sólo por compromiso. Así podrás disfrutar más de las reuniones que de verdad te importan con la gente que quieres.

6.  Cuida tu economía. Es común gastar más de lo que tenemos en esta época y después sufrir al pagar las cuentas, así que mejor haz un plan de gastos y dale prioridad a lo que vale la pena. Recuerda que dar regalos no necesariamente implica comprar, puedes obsequiar algo hecho por ti  o preparar un platillo especial sin tener que invertir mucho dinero.

En general, cuando te sientas estresado, realiza una pausa y piensa cuál es la razón de tu agobio. Analizando aquello que dispara tus emociones podrás resolver la situación, y disfrutar de esta hermosa temporada como te mereces.

¡Felices fiestas!