Dicen que lo bueno de la vida no llega de la noche a la mañana, como tampoco ocurre con el bienestar, el éxito, o la felicidad; claro que siempre se puede trabajar para que la espera no sea tan larga. Para lograrlo es necesario aplicar unas prácticas peculiares que son famosas en el mundo entero: los hábitos.

Seguro has oído que si cuentas con buenos hábitos podrías tener la capacidad subir una montaña, correr un maratón, comer de manera saludable, ahorrar o alcanzar cualquier otra meta que te propongas.

Según Charles Duhigg, autor del libro The Power of Habit (El poder de los hábitos), estos no nacen, sino que se crean a partir de una especie de bucle de tres pasos: el primero es algo que dispara un comportamiento, el segundo es el comportamiento en sí o la rutina que se crea, y el tercero sería la recompensa.

Suelen decir que son necesarios 21 días para formarse nuevos hábitos. Sin embargo, de acuerdo a un estudio de la investigadora Phillippa Lally, del University College London, el tiempo promedio para formarse un nuevo hábito es de 66 días. El problema es que cuando se está motivado al 100, falta mucho camino por recorrer, pues se ha ubicado que este punto se encuentra en el día 18 (en promedio).

Esto lo concluyó luego de darle seguimiento por 12 semanas a 96 personas que intentaron hacerse de un nuevo hábito.

Toma esto en cuenta, y comienza a construir una nueva rutina desde de hoy. No pienses tanto en los plazos, sino en lo verdaderamente importante: el objetivo.

Paso a pasito


Es un hecho que cada quien tiene motivaciones diferentes, pero aquí te damos algunas recomendaciones para que establezcas un nuevo hábito y alcances eso que siempre has querido.

Día 1 al 22: Sé lo más rudo que puedas. Cuéntales a todos sobre el nuevo hábito que deseas adquirir. ¿Quieres más intensidad? Asígnale la labor a un par de amigos que te presionen y motiven cuando te desanimes.

Día 23 al 44: Momento de introspección. Mientras te activas y avanzas en la formación del nuevo hábito, echa un vistazo a tu vida y descubre la razón que detonó el querer aplicar ese cambio. Si la encuentras podrías hallar la fuente de energía que te impulse a lograrlo.

Día 44 al 66: La luz al final del túnel. Te lo tenemos que decir. Estos últimos días serán los más complicados y vas a necesitar de toda tu fuerza de voluntad para salir adelante. Claro que si logras mantenerte constante estos días, te darás cuenta de que todo lo que está en tus manos es posible.

Después del día 66: ¡A celebrar! Ahora lo único que te queda es mantener esa nueva práctica y festejarlo con todos los que quieres para confirmarle al mundo que lo lograste.

Así que ya sabes, disciplina y fuerza de voluntad serán tus mejores aliadas para que adquieras ese nuevo hábito que siempre has querido. Demuestra que sí se puede y llénate de felicidad.