¡No es cualquier cosa recorrer 21,097 kilómetros! Si ya decidiste aceptar el reto de competir en un medio maratón es importante que te prepares correctamente. Por eso aquí te damos algunas recomendaciones que podrían hacerte cruzar la meta con orgullo.

Personalizado, es mejor

Existen muchos planes de entrenamiento, pero no sólo se trata de correr y acumular kilómetros. Toma en cuenta la rutina que realmente requieres: intervalos de velocidad, cuestas y cambios de ritmo, entre otros. No hay nada como que tu plan sea personalizado así que, si te es posible, lo mejor es que busques a un profesional que te guíe rumbo a la meta.

El descanso también es entrenamiento

Junto con la alimentación, al tiempo de recuperación se le llama “entrenamiento invisible”. Para que tu cuerpo pueda asimilar todo el trabajo realizado, necesitas darle la recuperación adecuada. Si te exiges demasiado constantemente sin descansar, en lugar de mejorar tu rendimiento, podrías lesionarte. Así que ¡relájate!

Tu estómago es una pieza clave

Lo que comes también es una parte importante del proceso. Claro que si te preocupas por la dieta a una semana de la competencia, de nada servirá hacer ajustes. Date tiempo suficiente para probar de todo: qué te cae bien, qué te da más energía y qué es lo que descompone tu estómago. Ojo, no te recomendamos probar algún alimento distinto días antes de la competencia.

Sobre el mito de la pasta

Déjanos decirte que los carbohidratos son nuestra gasolina para correr. Se almacenan en forma de glucógeno en hígado y músculos, pero las reservas son muy limitadas. Por eso hay que “rellenar el tanque” mediante la famosa carga de hidratos de carbono un par de días antes del medio maratón.

No se trata de comer todas las pizzas y pasteles que se te antojen. Elige alimentos como pasta, arroz, papa, camote, tortilla, pan integral, avena, frijoles y lentejas e incrementa ligeramente las cantidades, en comparación a lo que consumes diario. Por ejemplo, si todos los días te comes dos tortillas por comida, en esta ocasión permítete tres. ¡Solo porque vas a competir!

La hidratación es un factor clave

Para mantener un buen rendimiento debes hidratarte correctamente durante tus entrenamientos, pero también a lo largo del día. Te recomendamos que si tu sesión es menor a una hora, tomes sorbos de agua al menos cada 15 minutos. Si vas a correr más de una hora, o a un ritmo intenso, podrías necesitar una bebida deportiva como Powerade que, además de darte más energía, te ayuda a reponer los electrolitos perdidos con el sudor.

Acércate a un experto en nutrición para que te ayude a encontrar la dieta correcta que podría permitirte tener un mejor desempeño y pregúntale sobre la cantidad de líquidos que es recomendable según tu nivel de actividad física. Por lo pronto, te dejamos aquí nuestra Guía de Hidratación para que te des una idea de cómo puedes mantener tu cuerpo hidratado.

Recuerda que en la Industria Mexicana de Coca-Cola nuestro compromiso es ofrecerte opciones de hidratación que se adapten a tu estilo de vida: tenemos desde agua, hasta bebidas bajas o sin calorías. Tú eliges la que mejor cubre tus requerimientos.

¡Éxito y que nada te detenga!