¿Te despiertas cansado todos los días? ¿Te falta energía para realizar tus actividades? ¿El estrés es parte de tu vida? Sabemos qué es lo que te hace falta: ¡Movimiento!

La actividad física es la clave para contar con un estilo de vida saludable. Todos, aunque trabajemos mucho, tengamos muchas ocupaciones y no disfrutemos de una membresía en un gimnasio, debemos procurar ejercitarnos. Recuerda que tu salud es importante y si te enfermas no podrás cubrir todas tus tareas. Para que comiences a dar dinamismo a tu vida, aquí te compartimos algunas claves para empezar a moverte.

¿Puedes hacer ejercicio? Siempre es mejor que consultes con el médico y/o entrenador personal para que, luego de una revisión, te indique qué tipo de actividad física es la mejor para ti. Existen muchas opciones a elegir sin necesidad de acudir a un gimnasio: se puede caminar, subir y bajar escaleras, brincar la cuerda, trotar, correr, bailar, andar en bicicleta y ¡hasta limpiar la casa!

La mejor opción será la que se acomode a tu estilo de vida y a tus tiempos, pero lo más importante es que te guste.

Dale el tiempo que merece: Las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS) varían de acuerdo a la edad. Para un adulto, lo ideal es hacer mínimo 150 minutos de ejercicio vigoroso a la semana, aunque para obtener mejores beneficios a la salud, se podría incrementar hasta los 300 minutos (lo que equivale a una hora diaria por cinco días). ¡Procura tener la asesoría de un experto!

¡Actívate en equipo! A veces el hacer ejercicio en solitario puede costar más trabajo. Así que una vez que hayas quedado con un amigo o un familiar, será mucho más fácil mantenerte en movimiento, pues habrás adquirido un compromiso. Además, el tiempo se te pasará más rápido y podrás aprovecharlo también para convivir.

No te aloques: Ponte metas alcanzables y de acuerdo a tu condición física. Por ejemplo, si estás empezando a correr, no te inscribas a un maratón, hay que ir poco a poco. Lo más importante es tener presente tu objetivo; al principio te dolerá el cuerpo, pero luego de algunas semanas, podrás ver cómo el sedentarismo se va quedando atrás.

El esfuerzo, tu mayor satisfacción: ¡No te compares con otros!, aquí solamente compites contigo mismo. La condición física no llega por arte de magia, es importante ser constante para poder mejorar y fortalecer tu cuerpo, de lo contrario, nunca verás los beneficios. Siempre piensa positivo y verás que todo el esfuerzo que hagas te permitirá sentirte satisfecho.

El sedentarismo disminuye calidad de vida. ¡Actívate y déjalo atrás! Dale una oportunidad al ejercicio y verás cómo tu condición física y ánimo podrían recibir una importante mejora.