¡Viajar es divertido! Y no sólo ilustra, también es bueno para la salud emocional y física. El doctor Esteban Franco García, geriatra afiliado al Massachusetts General Hospital, señala que la experiencia de conocer nuevos lugares a menudo estimula reacciones positivas en el organismo. “Además de ayudarte a permanecer físicamente activo, los viajes ofrecen al cerebro nuevos desafíos”, afirma el especialista.

Y con motivo del Día Internacional del Turismo, el 27 de septiembre, nada mejor que un viaje para celebrarlo. No importa a donde vayas, un destino nacional o internacional, cerca o remoto, o por cuánto tiempo –tres días o tres semanas– o bajo qué circunstancias: por tu cuenta, familia, amigos, o en un tour con desconocidos, viajar es de lo más grato, pero requiere tomar algunas previsiones, en especial si se trata de un traslado internacional.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola impulsamos los estilos de vida saludable, te ofrecemos nuestro portafolio de productos para que elijas el que más se adecue a ti y te acompañe a lo largo de tu travesía, en él encontrarás desde aguas, hasta bebidas bajas o sin calorías. Lo que necesitas para refrescarte a cada paso en cada aventura viajera que realices.

Sigue estas pautas que podrían ayudarte a lo largo de tu travesía para que resulte una experiencia inolvidable:

Traza el itinerario: con ello no perderás ningún momento de diversión y aprovecharás al máximo tu estancia. Seguramente en Internet encontrarás datos sobre los sitios que deseas conocer. Infórmate con antelación de los horarios de visita, costos de transporte o boletos de entrada y restricciones, si las hay o si requieres reservación. Calcula cuánto tiempo te tomará llegar y añade un poco más como margen en caso de retraso en el transporte.

Conoce el protocolo: no está de más saber algo de las costumbres del sitio al que vas y apegarte a él. Hay lugares que no permiten la entrada a las mujeres, otros precisan que se cubran el cabello y en otros no dejar los brazos al descubierto, el saludo es distinto, la forma de comer puede ser con las manos; hay muchas costumbres que pueden ser distintas. Adoptar las disposiciones te evitarás disgustos, además de que mostrar respeto por las tradiciones habla bien de ti.

Toma previsiones: más allá de llenar tu maleta con las prendas correctas, es conveniente investigar un poco acerca de tu destino. La razón es simple, pues no sabes qué vas a encontrar. Y como más vale prevenir y ante todo está la seguridad, el primer paso es conocer los teléfonos de contacto de la embajada o el consulado de México y su dirección en el lugar que visites. Si lo crees pertinente, envía un e-mail informándoles de tu llegada. De este modo, podrás recurrir a esta instancia si ocurre algo imprevisto. Otra medida es un seguro de viaje. En medio de la noche o en medio de la nada, un seguro te brindará el respaldo necesario ante cualquier contratiempo.

Actualiza o tramita visa y pasaporte: si viajas por primera vez a tu destino, revisa si se requiere algún tipo de visado para poder entrar, es probable que necesites una; tramítala con tiempo para evitar contratiempos. Cerciórate de que tu pasaporte esté vigente por el tiempo que estés de viaje, algunos sitios turísticos te piden una identificación vigente cuando requieres algún servicio, como la renta de un auto, así que no la olvides.

Consulta los requisitos de salud y a tu médico: es necesario para que te actualices en materia de vacunas, es posible que requieras alguna para poder viajar al destino que elegiste. Es aconsejable que vayas al médico cinco semanas antes de partir, porque algunas vacunas se suministran por series y pueden tardar algunas semanas para hacer efecto.

Elige muy bien tu equipaje: luego de trazar un itinerario y saber más sobre tu destino, tendrás los elementos suficientes para poder elegir el tipo de vestimenta que requieres, cuánta ropa llevarás, calzado y otras cosas que posiblemente necesites para el viaje. No olvides llevar cámara y tu teléfono móvil para documentar todo lo que ocurra mientras disfrutas de nuevos horizontes sin quedar del todo incomunicado. ¡No olvides mandarnos fotos! Ah, y no olvides que un par de libros te pueden hacer más ligeros los traslados en avión o tren.

Descansa antes de partir: cuando tu punto de destino está a más de tres husos horarios, el jetlag puede ser un problema. Para contrarrestar sus efectos: fatiga, irritabilidad, dolor de cabeza y problemas para dormir, The Family Health Guide, publicada por la Escuela de Medicina de Harvard, recomienda un buen descanso antes de partir y dormir durante el vuelo si es nocturno.

Incluye un botiquín: la guía de viaje de la Escuela de Medicina de Harvard, sugiere llevar un pequeño botiquín que incluya algunos medicamentos que no requieran receta médica y que te sacarán de apuros: antiácido, analgésico, antidiarreico, laxante ligero, una pomada de uso tópico para aliviar reacciones alérgicas, gotas lubricantes para ojos y algo para el mareo. Por supuesto, si acaso estás en tratamiento, no olvides tus medicamentos y la receta. Recuerda los indispensables: bloqueador solar y repelente de mosquitos.

Hidrátate adecuadamente: el aire acondicionado de aviones, trenes y autobuses tiende a deshidratarnos, así que siempre lleva contigo una bebida que se apegue a tu estilo de vida para mantenerte hidratado. Para calcular cuánto líquido debes tomar, te sugerimos consultar nuestra Guía de la Hidratación.

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