Ah, ¡el otoño! El punto más alto del año para tu rendimiento, con el clima ideal, hojas secas y récords personales por doquier. Pero no todo es perfección, los días fríos o la falta de motivación pueden hacerte desertar. Unos breves ajustes a tus entrenamientos te permitirán sacar mayor provecho a la temporada y terminar el año habiendo roto todas tus marcas.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola nos da gusto que un estilo de vida saludable y activo sea parte de cada uno de tus días; de hecho, buscamos promover que más individuos se pongan en movimiento a través del fomento de programas que buscan activar a más personas como lo hace Ponte al 100, que justamente realiza pruebas de rendimiento, psicopedagógicas y factores morfológicos para así obtener un diagnóstico que permita dar recomendaciones de alimentación y de actividad física personalizada a quienes decidan inscribirse.

Ahora, es importante tomar en cuenta que los entrenamientos no pueden siempre ser iguales, también deberían ajustarse según las circunstancia y clima del entorno, por lo que una de nuestras recomendaciones es que con cada temporada realices algunos cambios que podrían beneficiarte a lo largo de las diferentes sesiones de ejercicios.

No es igual entrenar en verano que en otoño

Ya viene el otoño y los cambios en el clima y el entorno están por comenzar, así que podrías comenzar a tomar algunas medidas para seguir dando lo mejor de ti en esta temporada.

1. Viste por capas: nos acercamos al invierno y las temperaturas comienzan a descender, pero aún no lo suficiente como para sacar los guantes del cajón. Para adaptarte al clima y entrenar cómodo, viste por capas, sobre todo, en el tren superior: lleva una camiseta, sudadera ligera y/o rompevientos. Conforme vayas entrando en calor retira cada una de ellas y, apenas termines de entrenar, cúbrete bien con ropa seca y abrigadora especialmente en el torso para evitar los resfriados.

2. Vitamínate: con el frío aumenta el riesgo de una baja de defensas que termine en infección de vías respiratorias. Para blindarte, asegúrate de estar consumiendo a través de una alimentación correcta todos los nutrimentos que se requieren cada día. No necesitas comprar multivitamínicos. La primera y mejor opción es que, con la guía de un especialista en nutrición, integres a tu dieta suficientes frutas y vegetales de temporada, especialmente cítricos y otros alimentos altos en vitamina C (como el jitomate), que podrían ayudar a protegerte para evitar las molestas pausas a tus entrenamientos.

3. Enfócate en tu mayor meta: estamos por entrar al último cuarto del año y es momento de evaluar si en los periodos previos te pusiste en forma para cerrar el año con broche de oro, o tal vez una medalla. Los maratones más importantes del mundo se disputan en los meses otoñales. Aprovecha que puedes tener un mejor rendimiento para definir tu mayor meta deportiva y comenzar la preparación específica (de cuatro a ocho semanas) para lograrla.

4. Entrena en interiores: no todos los días serán idóneos para entrenar en el exterior, aún quedan algunos episodios de lluvia veraniega y habrá días en los que simplemente no toleres el frío. No dejes que esto te detenga. Aprovecha para hacer rutinas de fuerza con aparatos o pesas, clases grupales de estiramiento, fuerza o trabajo cardiovascular e, incluso, intervalos de alta intensidad en la caminadora. Las posibilidades para entrenar en interiores son infinitas, ¡aprovéchalas al máximo!

5. Evita las lesiones: a estas alturas del año, ya llevas varios kilómetros acumulados y las lesiones pueden aparecer en cualquier momento si no pones cuidado. El trabajo base ya está hecho. Enfócate en mantener tu rendimiento cuidando de no sobre entrenarte, descansa, aliméntate correctamente e hidrátate. Considera recibir un masaje de descarga una vez al mes, tu cuerpo lo agradecerá.

6. Hidrátate adecuadamente:  generalmente, en los meses otoñales hay menor humedad en el ambiente. La piel se reseca y tu cuerpo requiere mayor hidratación, especialmente si entrenas con regularidad. Revisa nuestra Guía de Hidratación y descubre cuántos líquidos necesitas beber según tu estilo de vida; hacerlo podría mejorar tu rendimiento deportivo y hasta tu salud articular.

7. Para que no te enfríes rápidamente:  entrenar forrado de ropa (como taco) es incómodo para cualquiera. Pero te tenemos buenas noticias; no necesitas taparte completamente para protegerte del frío. Las áreas clave a cubrir son el torso, manos, pies y la cabeza, pues son los puntos por los que escapa o se conserva el calor corporal.

8. ¡Renueva la motivación!: muy lejos quedaron los propósitos de año nuevo y es muy probable que, al haberlos perdido de vista,  hayas perdido también la motivación para entrenar diariamente. Renueva las ganas de seguir adelante cambiando las condiciones bajo las que realizas actividad física: si has estado entrenando en interiores, organiza una salida grupal a algún parque cercano a tu casa; prueba una nueva clase grupal o inscríbete a esa carrera o triatlón que llevas años queriendo hacer. Tómate un tiempo para recordar tus propósitos deportivos de comienzo de año, evalúa los avances y desarrolla un plan de acción para aprovechar al máximo los últimos meses del año.

9. Refresca tu lista de música: con el otoño, los colores y el clima cambian completamente. Cambia también tu música por algo más acorde a la temporada: ritmos suaves y cálidos harán la diferencia y te darán nueva energía. ¿Por qué no revisas nuestros Playlists? tal vez te agrade uno.

Nos da gusto que seas parte de una comunidad que no se queda quieta, convence a tus amigos y familiares de acompañarte en esta aventura deportiva y compartan con nosotros vía Twitter a través del HT #YoMeSubo los ajustes que realizaron a sus rutinas, o cuéntenos si tienen alguna distinta.

Recuerden que al México que queremos, llegamos entre todos.