Quienes llevan un estilo de vida saludable lleno de actividad física saben que en el mundo existen dos tipos de deportistas: los que ya se lesionaron y los que están por hacerlo. Y es que los daños físicos son una amenaza latente para cualquiera que decide adoptar la practicar de un deporte en su vida diaria, aunque no lo haga de forma profesional.

Sin embargo, existen algunos métodos que te podrían ayudar a sortearlas con éxito a fin de mantenerte activo por más tiempo. Es recomendable que regularmente te sometas a revisiones de tu estado físico para que estés al tanto de cómo te encuentras y, además, sería bueno que cuentes con un entrenador que te guíe para que no te lastimes por no realizar los ejercicios o prácticas de manera adecuada.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola impulsamos los estilos de vida saludables y promovemos programas que buscan activar a más personas como lo hace Ponte al 100, que justamente realiza pruebas de rendimiento, psicopedagógicas y factores morfológicos, con el fin de obtener un diagnóstico que permite ofrecer una recomendación de alimentación y de ejercicio personalizada para las personas que se inscriban al mismo.

Sé parte de una comunidad que evita las lesiones y sigue sus entrenamientos como los tenía planeados.

¡Cuídate y evita las lesiones!

Sigue estas recomendaciones y podrías ser de los deportistas sin lesiones por un periodo más largo:

1. Descansa: el descanso es parte del entrenamiento, eso debe quedar bien claro. Gran parte de las lesiones en deportistas amateur o profesionales derivan de un exceso de actividad y falta de reposo. Necesitas parar entre seis y ocho horas cada noche, uno o dos días cada semana y un par de semanas después de cada ciclo de entrenamiento enfocado a una competencia específica. Durante la pausa, tu cuerpo traduce el entrenamiento en mejoras para tu rendimiento físico; si no paras, representará estrés para tu organismo y este te pasará factura tarde o temprano.

2. Aliméntate de forma correcta: los alimentos proveen a tu organismo los nutrimentos necesario para rendir en los entrenamientos y recuperarse efectivamente de ellos. Deja de lado la mentalidad de "si entreno puedo comer lo que quiera" y enfócate en consumir alimentos de calidad: suficientes proteínas, carbohidratos y grasas, así como frutas y vegetales que te proporcionen todos los micronutrientes necesarios para reparar los músculos y llevar a tu cuerpo, paso a paso, a ser la mejor versión de sí mismo.

3. Hidrátate: ésta es fundamental para cualquier persona, pero mucho más para un deportista. Si presentas deshidratación, tu rendimiento disminuirá, tus articulaciones estarán frente a un importante riesgo de lesión e, incluso, tus capacidades cognitivas y motrices durante una competencia podrían verse comprometidas. Revisa nuestra Guía de Hidratación y descubre cuántos líquidos necesitas beber según tu estilo de vida.

4. Planea tus entrenamientos: organizar, solo o con tu entrenador, una estructura de entrenamientos para varios meses asegurará que tengas periodos de base, preparación específica, competencia y, por supuesto, descanso. Ello evitará que te sobre entrenes o comiences una nueva preparación sin haberte recuperado de tu última competencia. Estar a tope de rendimiento todo el año es imposible, e intentarlo es peligroso. Entiende los altibajos en tu rendimiento y adáptate a ellos.

5. Compite poco: competir cada fin de semana es un avanzar directamente hacia una vida de lesiones. Ni los atletas profesionales soportan tal nivel de exigencia. Siéntate con un calendario, elige bien las competencias en las que realmente deseas participar, inscríbete con anticipación, planea viajes y preparación, ten claros tus objetivos del año y no caigas en la provocación de apuntarte a una carrera cada domingo. De esta forma obtendrás mejores resultados y reducirás tu riesgo de lesión.

6. Date mantenimiento: los entrenamientos intensos dejan huella en tus músculos, pequeñas tensiones que, al irse acumulando, pueden derivar en lesiones. Esto podría evitarse recibiendo sesiones de masaje y/o fisioterapia preventiva con frecuencia (una vez al mes podía ser un buen tiempo).

7. Haz caso a tu cuerpo:  sin importar lo que diga tu plan de entrenamiento, tu cuerpo siempre debe tener la última palabra. Escúchalo cuando se sienta cansado o cuando presente algún dolor, jamás lo fuerces a entrenar en esas condiciones. Mantente en sintonía con sus necesidades de alimentación, hidratación y descanso. Recuerda que las lesiones ocurren cuando dejas de escuchar a tu cuerpo, no permitas que esto suceda sin importar el estrés o problemas a los que estés sometido.

Súbete a un estilo de vida saludable lleno de actividad física, pero no te olvides de cuidar adecuadamente tu cuerpo. Sé responsable y no te excedas, ello podría ayudarte a no sufrir lesiones.

Sigue estos consejos para evitar lesiones y compártenos tus experiencias mientras entrenas a través de Twitter con el HT #YoMeSubo.